Visados schengen españa: Guía completa para viajar a España

Tabla de contenidos

Si estás pensando en venir a España, lo primero que tienes que entender es el visado Schengen. Este permiso es la llave que te permite entrar y moverte libremente por los 29 países del Espacio Schengen durante un máximo de 90 días en cualquier período de 180. No es solo un visado para España, es tu pasaporte para explorar gran parte de Europa.

Qué visado necesitas para tu viaje a España

Un pasaporte abierto con visas, un avión volando sobre un mapa de Europa con un marcador en Dinamarca.

Saber qué visado pedir es crucial. Créeme, he visto a mucha gente cometer el error de solicitar el visado equivocado, y es un fallo que puede costar tiempo y dinero. No es lo mismo venir a hacer un curso de verano que instalarse para un máster completo.

Para que lo tengas claro, aquí te dejo una tabla comparativa muy visual que te ayudará a identificar rápidamente cuál es el tuyo.

Tipos de visados para entrar en España

Una comparación rápida para que identifiques al instante si necesitas un visado Schengen de corta duración o un visado nacional de larga duración.

Característica Visado Schengen (Corta Duración) Visado Nacional (Larga Duración)
Duración de la estancia Hasta 90 días en un período de 180 días. Más de 90 días.
Motivo del viaje Turismo, visitas familiares, negocios, estudios cortos. Estudiar, trabajar, reagrupación familiar, residir.
Movilidad Permite viajar por los 29 países del Espacio Schengen. Permite entrar en España y luego solicitar un permiso de residencia.
También conocido como Visado Tipo C. Visado Tipo D.

Como ves, la clave está en la duración y el propósito de tu estancia. Para una escapada, un congreso o unas vacaciones, el visado Schengen es perfecto. Pero si tus planes son más a largo plazo, como estudiar o trabajar, necesitarás sin duda el visado nacional.

Si tu caso es el de estudiante, te recomiendo que te empapes bien de todo el proceso. Hay muchos detalles que marcan la diferencia. Puedes encontrar una guía muy completa sobre los requisitos para conseguir la visa de estudiante en España.

¿Quién está obligado a solicitarlo?

La respuesta corta es: depende de tu pasaporte. Si eres ciudadano de la Unión Europea, el Espacio Económico Europeo o Suiza, puedes moverte con total libertad.

Para el resto, la norma general es que se necesita un visado, a no ser que tu país tenga un acuerdo específico de exención con el Espacio Schengen.

El atractivo de España es innegable, y los números lo demuestran. Solo en 2024, los consulados españoles recibieron 1.634.887 solicitudes de visado Schengen. Esto supone un aumento del 13,6% respecto al año anterior y convierte a España en el segundo destino más popular de toda la zona Schengen.

El papel fundamental del seguro médico

Ahora hablemos de un requisito que es absolutamente innegociable, sin importar el tipo de visado: el seguro médico. No lo veas como un simple papel. Es la prueba que el consulado necesita para saber que, si te pasa algo, no serás una carga para el sistema sanitario.

Un buen seguro médico no es solo un requisito para el visado, es tu red de seguridad personal. Te da la tranquilidad de saber que estarás cubierto desde el primer día.

Para que tu seguro sea aceptado sin problemas, debe cumplir a rajatabla con estos puntos:

  • Una cobertura mínima de 30.000 €.
  • Validez en todo el Espacio Schengen, no solo en España.
  • Cubrir gastos de repatriación y asistencia médica de urgencia.

Aquí es donde productos como el seguro de ASISA International Students te facilitan la vida. Están diseñados específicamente para cumplir con estas exigencias y te entregan el certificado al momento, listo para adjuntar a tu solicitud. Así te quitas un dolor de cabeza.

Una vez instalado en España, te surgirán otras necesidades, como por ejemplo, gestionar tu dinero. Si quieres estar preparado, te puede ser muy útil esta guía sobre cómo abrir una cuenta bancaria con pasaporte en España.

Documentos que te abrirán las puertas de España

Caja de documentos esenciales: pasaporte, extracto bancario, seguro médico, lupa y lista de verificación.

Llegamos a la fase crucial: reunir los papeles. Aquí es donde tu solicitud de visado Schengen para España se juega el todo por el todo. Un simple descuido, un documento que falta o que no cumple los requisitos, y todo el esfuerzo se puede ir al traste.

Ponte en la piel del cónsul por un momento. ¿Qué querrías ver? A un solicitante serio, con un plan bien definido y la solvencia para llevarlo a cabo. Tu carpeta de documentos tiene que contar esa historia de forma clara y convincente.

Los pilares: formulario y pasaporte

El formulario oficial de solicitud es la columna vertebral de tu expediente. Lo más práctico es rellenarlo online con calma, imprimirlo y firmarlo. No dejes ni una sola casilla en blanco; si algo no aplica a tu caso, simplemente escribe "N/A". La transparencia y la exactitud aquí son tus mejores cartas.

Tu pasaporte, por supuesto, es igual de vital. Revisa que tenga una validez de al menos tres meses después de la fecha en que piensas volver del Espacio Schengen. Además, comprueba que le queden como mínimo dos páginas en blanco y que se haya expedido en los últimos diez años. Un pasaporte a punto de caducar es una bandera roja para cualquier consulado.

Y no te olvides de la foto. Necesitas una fotografía reciente, a color, con fondo blanco y que cumpla las especificaciones biométricas (35×45 mm). Es tu carta de presentación oficial, así que asegúrate de que sea de buena calidad y cumpla las normas.

Demostrar que puedes costear tu viaje

Este es uno de los puntos que más miran con lupa: la solvencia económica. El consulado necesita tener la certeza de que no vas a suponer una carga para el país. La cifra oficial es de 108 € por día de estancia, con un mínimo global de 972 €, incluso si tu viaje dura menos de nueve días.

¿Cómo lo demuestras?

  • Extractos bancarios: Aporta los de los últimos tres meses. Lo que buscan es un saldo estable y movimientos lógicos, no un ingreso grande y sospechoso justo antes de pedir el visado.
  • Nóminas y contrato de trabajo: Si eres empleado, estos documentos son la prueba de oro de que tienes ingresos regulares.
  • Declaración de la renta: Ofrece una visión completa y fiable de tu situación financiera.
  • Carta de patrocinio: Si otra persona cubre tus gastos (por ejemplo, tus padres si eres estudiante), necesitas una carta firmada ante notario, acompañada de las pruebas de solvencia de esa persona.

Un consejo de oro: No te quedes justo en el mínimo exigido. Presentar un saldo que supere cómodamente la cifra requerida transmite mucha más seguridad y reduce drásticamente las posibilidades de que te pongan pegas por este motivo.

El seguro médico, esa pieza clave que muchos olvidan

Cuidado aquí, porque es donde caen muchas solicitudes. Un seguro de viaje cualquiera no sirve. El consulado español tiene una lista de requisitos muy específicos que tu póliza debe cumplir a rajatabla.

Tu seguro médico debe tener:

  • Una cobertura mínima de 30.000 €.
  • Validez en todo el Espacio Schengen, no solo en España.
  • Cobertura para repatriación sanitaria y de restos mortales.
  • Sin copagos y sin periodos de carencia. Este es el detalle técnico que a menudo pasa desapercibido y puede tumbar una solicitud.

Aunque la tasa de denegación de visados Schengen en España es de las más bajas, contribuyendo al total global del 14,8% en 2024, un seguro inadecuado es una de las principales causas de rechazo, sobre todo para estudiantes. Por suerte, hay soluciones pensadas para esto, como ASISA International Students, que cumplen con todo al 100%. Te emiten el certificado al minuto, con planes desde 39,5 € al mes sin copagos y cubriendo todo lo necesario, desde hospitalización hasta repatriación. Invertir en el seguro correcto es una de las decisiones más inteligentes del proceso. Puedes consultar más datos en estas estadísticas de rechazo de visados Schengen.

Tu itinerario y alojamiento

Por último, tienes que mostrar que sabes a dónde vas y dónde te vas a quedar. No es necesario que compres los billetes de avión todavía, pero sí que presentes una reserva confirmada de ida y vuelta. Muchas aerolíneas te permiten hacer reservas que puedes cancelar sin coste durante unos días.

Para el alojamiento, las opciones principales son:

  • Reservas de hotel: Deben cubrir todas las noches de tu estancia en el Espacio Schengen.
  • Contrato de alquiler: Si ya tienes un piso alquilado, este es tu justificante.
  • Carta de invitación: Si te vas a quedar con un familiar o amigo que resida legalmente en España, necesitarás la "Carta de Invitación" oficial. Ojo, este es un documento que esa persona debe tramitar en la Comisaría de Policía Nacional de su localidad.

Cuando lo tengas todo, organízalo en una carpeta, siguiendo el orden que te indique el consulado. Una solicitud ordenada, completa y lógica es el pasaporte más seguro hacia la aprobación de tu visado.

El seguro médico que te abre las puertas de España

Conseguir el visado para España es como montar un puzle, y una de las piezas más importantes, que a menudo se pasa por alto, es el seguro médico. Muchos se obsesionan con demostrar la solvencia económica o con la reserva de vuelos, pero subestiman este documento. Créeme, es un error que puede echar por tierra todo tu esfuerzo.

El consulado necesita una garantía total de que, si te pasa algo, no serás una carga para el sistema público español. Por eso sus exigencias son tan específicas y no hay margen para la interpretación.

Descifrando la letra pequeña del consulado

Cuando te pongas a leer la lista de requisitos, verás unos términos que pueden sonar a chino, pero que son la clave de todo. Entenderlos bien es el primer paso para no equivocarte de póliza y evitar un rechazo casi seguro.

  • Sin copagos: Significa que la aseguradora paga el 100% de la factura médica. No tendrás que abonar una parte de la consulta o del tratamiento cada vez que lo necesites.
  • Sin carencias: Esto es crucial. Las carencias son periodos de espera que algunas pólizas imponen antes de que puedas usar ciertas coberturas. Para el visado, necesitas que el seguro te cubra desde el primer día, sin letra pequeña ni demoras.
  • Repatriación: Esta cobertura garantiza que, en el peor de los casos (un accidente muy grave o fallecimiento), el seguro se haga cargo de todos los gastos para trasladarte de vuelta a tu país. Es una cláusula innegociable para el consulado.

Si la póliza que presentas no dice explícitamente que cumple estas tres condiciones, te la rechazarán sin pensarlo dos veces. Por eso, el típico seguro de viaje que contratas para unas vacaciones no suele valer.

La gran diferencia: un seguro de viaje no es un seguro para visado

Aquí es donde tropieza la mayoría. Un seguro de viaje estándar, aunque te cubra una maleta perdida o una urgencia puntual, casi nunca cumple con los requisitos tan estrictos del consulado, sobre todo si vienes para una estancia larga.

Ponte en situación: vienes a estudiar un máster y, a los dos meses, necesitas ir a un especialista o hacerte una prueba. Un seguro de viaje básico se lavará las manos, porque está pensado para emergencias de turistas, no para darte una cobertura sanitaria real durante meses o años.

Un seguro diseñado específicamente para el visado Schengen no solo te ayuda a conseguirlo, sino que se convierte en tu sistema de salud privado en España. Te da acceso a toda una red de hospitales y médicos, asegurando tu bienestar durante todo el tiempo que estés aquí.

Soluciones como ASISA International Students o ASISA Expats nacieron precisamente para esto. No son un apaño, son pólizas de salud completas que garantizan el cumplimiento de cada requisito consular, quitándote de encima una de las mayores preocupaciones del proceso.

Para que te hagas una idea más clara, puedes leer nuestros consejos para asegurarse que estas cubierto de manera adecuada durante un viaje a España.

Comparativa de seguros para visado Schengen en España

Para que veas de forma visual por qué no todos los seguros valen, he preparado esta tabla. Compara las características de un seguro de viaje cualquiera con una póliza especializada como las de ASISA, pensada para que tu visado sea aprobado.

Característica Seguro de Viaje Estándar Seguro ASISA International Students / Expats
Cobertura mínima Puede ser inferior a 30.000 €. Cumple o supera los 30.000 € exigidos por el consulado.
Copagos Frecuentemente los incluye. Sin copagos, cubriendo el 100% de los gastos médicos.
Carencias Puede tener periodos de espera para ciertas coberturas. Sin periodos de carencia, con cobertura total desde el primer día.
Repatriación No siempre está incluida o es limitada. Cobertura completa de repatriación sanitaria y de restos.
Validez consular A menudo es rechazado por no cumplir los requisitos. Garantizado para cumplir con las exigencias del visado Schengen para España.
Uso en España Limitado a emergencias turísticas. Acceso completo a la red sanitaria privada, especialistas y hospitales.

Como ves, la diferencia es abismal. Intentar ahorrar unos euros con un seguro inadecuado es uno de los riesgos más tontos que puedes correr en tu solicitud.

Contratación online y certificado al momento: adiós burocracia

Una de las mejores cosas de optar por una solución especializada es la agilidad. El proceso para contratar un seguro como el de ASISA es 100% online y no te llevará más de cinco minutos.

Olvídate de llamadas interminables o de ir a una oficina. Rellenas tus datos, pagas y, al instante, tienes en tu email el certificado de la póliza en español e inglés. Este documento está diseñado para ir directo al consulado, porque especifica de forma clara que cumple con toda la normativa del Espacio Schengen.

¿Y si me deniegan el visado? Tu dinero está a salvo

Esta es la pregunta del millón: "¿Y si pago el seguro para todo el año y luego me dicen que no?". Es una duda completamente lógica que genera mucha ansiedad.

Las empresas serias, que trabajan a diario con estudiantes y expatriados, lo saben. Por eso, incluyen una cláusula de cancelación con reembolso completo. Si, por lo que sea, tu visado es denegado, solo tienes que enviarles la carta oficial de denegación y te devolverán hasta el último céntimo que pagaste por el seguro.

Esta garantía elimina el riesgo financiero por completo. Te permite presentar una póliza robusta y pagada por adelantado, como pide el consulado, pero con la total tranquilidad de que tu inversión está segura. Al final, elegir el seguro correcto no es un gasto, es la mejor inversión para tu tranquilidad y el éxito de tu proyecto en España.

El proceso de solicitud del visado: cómo gestionarlo sin agobios

Con todos los papeles en orden y el seguro médico listo, llega el momento de la verdad: presentar la solicitud. El proceso para conseguir un visado Schengen para España puede parecer una montaña, pero si lo desglosamos paso a paso, verás que es totalmente manejable.

La clave de todo esto es la organización y, sobre todo, la anticipación. Dejarlo para el último momento es comprar un boleto directo al estrés y a los errores tontos. Imagina que es un pequeño proyecto personal: cada tarea completada te acerca a tu objetivo.

Rellenar el formulario de solicitud sin errores

El formulario de solicitud es, básicamente, tu carta de presentación ante las autoridades consulares. No es un mero trámite; es la primera impresión que van a tener de ti. Tómate tu tiempo para rellenarlo con calma y precisión, porque cualquier fallo puede levantar sospechas o, como mínimo, retrasar todo el proceso.

Un truco que siempre funciona es imprimir un borrador primero. Lee cada pregunta con atención, asegúrate de que entiendes lo que te piden y responde con sinceridad. Lo más importante es que toda la información que pongas sea coherente y coincida al milímetro con tus otros documentos, como tu pasaporte o la carta de admisión de la universidad.

Y por favor, no olvides firmar el formulario donde corresponde. Parece una tontería, pero es uno de los descuidos más habituales y puede hacer que te rechacen la solicitud de entrada.

La odisea de conseguir cita en el consulado

Seamos sinceros: conseguir una cita en el consulado o en un centro de gestión de visados (como BLS International) puede ser la parte más frustrante de todas, especialmente si lo intentas en temporada alta. Las citas disponibles vuelan, literalmente, en minutos.

Basado en la experiencia de muchos que han pasado por esto, aquí tienes algunas tácticas que funcionan:

  • Juega con la máxima antelación: Puedes empezar a buscar cita hasta 180 días antes de la fecha prevista de tu viaje. No esperes ni un día. En cuanto se abra el plazo, ponte a ello.
  • Averigua el "horario mágico": Intenta descubrir qué días y a qué horas suelen liberar las nuevas citas. Muchas veces es a primera hora de la mañana o justo a medianoche (hora local del consulado).
  • Sé perseverante: ¿No hay citas? No te desanimes. Entra en el sistema varias veces al día. Siempre hay cancelaciones de última hora que liberan un hueco que puede ser para ti.

En la búsqueda de cita, la paciencia es tu mejor arma. Que la frustración inicial no te haga tirar la toalla. Si tienes todo lo demás preparado, estarás listo para saltar en cuanto aparezca esa oportunidad.

Este trámite te enseña a la fuerza el valor de la insistencia.

¿Y si me llaman para una entrevista?

Aunque no siempre es un paso obligatorio, especialmente para visados de corta duración, es bastante común que te citen para una pequeña entrevista, sobre todo si solicitas un visado de estudios o de larga estancia. No te lo tomes como un interrogatorio; es más bien una charla para comprobar que tus intenciones son las que dices.

El funcionario consular simplemente querrá verificar la información que has presentado. Las preguntas suelen ser directas y sencillas:

  • ¿A qué vienes exactamente a España?
  • ¿Dónde tienes pensado alojarte?
  • ¿Cómo vas a cubrir tus gastos durante la estancia?
  • Si vienes a estudiar, ¿qué estudios vas a cursar y dónde?

La clave es responder con seguridad, pero con naturalidad. Viste de una forma correcta (sin pasarse de formal), llega con tiempo y, muy importante, lleva una copia de toda tu documentación bien organizada en una carpeta. Esto transmite seriedad y demuestra que te tomas el proceso en serio.

Costes y plazos: lo que de verdad debes esperar

Por último, hablemos de dinero y tiempo. La solicitud del visado Schengen tiene una tasa consular fija. Para 2025, el coste general es de 90 € para adultos y 45 € para niños entre 6 y 11 años. Los menores de 6 años no pagan. A esto, normalmente tendrás que sumarle la tarifa de gestión del centro de visados, que suele estar en torno a los 30 €.

En cuanto a los tiempos, el plazo oficial para darte una respuesta es de 15 días naturales. Sin embargo, en casos más complejos o en picos de mucha demanda, pueden tardar hasta 45 días. Por eso es tan importante presentar la solicitud con un mínimo de 3 o 4 semanas de antelación, aunque lo ideal es hacerlo incluso antes para dormir tranquilo.

Una vez que tienes un seguro como el de ASISA International Students, una parte del camino se allana. Este gráfico lo resume muy bien: lo contratas online, recibes el certificado que necesitas al instante y ya estás listo para viajar con la cobertura adecuada.

Diagrama de flujo que muestra el proceso de tres pasos para obtener un seguro de visado: contratar, obtener certificado y viajar seguro.

Como ves, contar con un seguro que te da el certificado al momento elimina una barrera burocrática importante y te permite centrarte en los demás pasos de tu solicitud.

Errores comunes en el visado y cómo puedes evitarlos

Documentos desorganizados con errores frente a una carpeta organizada con pasaporte y marcas de verificación verdes, simbolizando eficiencia y seguridad.

El camino para obtener un visado Schengen para España está lleno de pequeños detalles que pueden marcar la diferencia entre un sí y un no. Conocer los tropiezos más habituales te da una ventaja enorme, permitiéndote anticipar problemas y presentar una solicitud que no deje lugar a dudas.

Por experiencia, puedo decirte que la mayoría de las denegaciones no ocurren por motivos insalvables, sino por descuidos que se podrían haber evitado con un poco más de atención. Desde un seguro que no cumple la normativa hasta una traducción que falta, cada detalle cuenta para el funcionario consular que revisa tu expediente.

El seguro médico que no cumple los requisitos

Este es, sin duda, el error más frecuente y uno de los más frustrantes. Presentar un seguro de viaje genérico es casi una garantía de rechazo. El consulado no busca una simple cobertura de emergencias, sino una póliza de salud completa que cumpla con especificaciones muy concretas.

Los fallos más habituales en este punto son:

  • Cobertura insuficiente: La póliza debe cubrir, como mínimo, 30.000 € en gastos médicos. Ni un céntimo menos.
  • Presencia de copagos: Tu seguro debe especificar claramente que es «sin copagos». Esto significa que cubre el 100 % de los costes.
  • Periodos de carencia: Es imprescindible que la cobertura sea efectiva desde el primer día, «sin carencias».
  • Falta de repatriación: Debe incluir explícitamente la cobertura para repatriación sanitaria y de restos mortales.

Para evitar este quebradero de cabeza, la solución más directa es optar por un seguro diseñado específicamente para este trámite, como los que ofrece ASISA International Students. Estos productos están creados para cumplir punto por punto con las exigencias consulares y te entregan un certificado que lo deja todo claro.

Fondos insuficientes o mal justificados

Otro punto crítico es demostrar que tienes los medios económicos para mantenerte durante tu estancia. Y ojo, no basta con tener el dinero; hay que presentarlo de una forma que genere confianza. Un ingreso grande y repentino justo antes de solicitar el visado puede levantar sospechas, y con razón.

Lo que el consulado quiere ver es estabilidad. Presenta extractos bancarios de los últimos tres meses que muestren un saldo saludable y movimientos lógicos. Si alguien te patrocina, asegúrate de que la carta notariada y las pruebas de solvencia de esa persona sean impecables.

La honestidad y la transparencia son tus mejores herramientas. Intenta siempre superar el mínimo exigido de 108 € por día. Un margen económico cómodo es una señal de que eres un solicitante solvente y bien preparado.

Documentación incompleta o incorrecta

Una carpeta de documentos desordenada o con papeles que faltan transmite dejadez. Cada documento, desde el formulario hasta la reserva de alojamiento, debe estar perfectamente cumplimentado y ser coherente con el resto de la información.

Presta especial atención a:

  • Traducciones juradas: Si un documento no está en español, debe ir acompañado de su traducción oficial. Sin excepciones.
  • Fotografías: Asegúrate de que cumplen las estrictas normas biométricas (tamaño, fondo, antigüedad). No uses una foto cualquiera.
  • Firmas: Revisa que todos los formularios estén firmados en los lugares correctos. Un descuido así puede ser fatal.

El volumen de solicitudes que gestiona España es enorme. En 2024, las oficinas consulares emitieron 1.549.314 visados, con un aumento del 16,7 % respecto al año anterior. Ante tal cantidad de trabajo, los expedientes incompletos son descartados rápidamente, contribuyendo a la tasa global de denegación del 14,8 %. Puedes explorar más a fondo estas cifras en las estadísticas oficiales sobre visados.

La carta de motivación impersonal

Por último, si te piden una carta de motivación, no la trates como un mero trámite. Es tu oportunidad para hablarle directamente al cónsul. Evita las plantillas genéricas que encuentras en internet y personalízala.

Si eres estudiante, explica por qué has elegido esa universidad y cómo esos estudios impulsarán tu carrera. Si eres un profesional, detalla tus planes y tu conexión con España. Una carta sincera, bien redactada y específica para tu caso puede inclinar la balanza a tu favor cuando todo lo demás está en orden.

Dudas de última hora sobre el visado Schengen

Por muy bien que te prepares, siempre quedan esas pequeñas dudas que aparecen justo al final y te ponen un poco de los nervios. Tranquilo, es lo más normal del mundo. Hemos reunido aquí las preguntas que más se repiten para darles una respuesta clara y directa.

Piensa en esta sección como si charlaras con alguien que ya ha pasado por esto y te da esos consejos prácticos que necesitas para ir sobre seguro.

¿Con cuánta antelación tengo que empezar el trámite?

Aquí la regla de oro es sencilla: cuanto antes, mejor. La normativa te permite presentar la solicitud hasta seis meses (180 días) antes de la fecha prevista de tu viaje.

Aunque en teoría deberían responder en 15 días, la realidad es que en temporada alta o si tu expediente necesita una revisión más a fondo, puede alargarse hasta 45 días. Mi consejo personal es que inicies todo el proceso, como mínimo, un mes y medio antes de tu vuelo. Así te curas en salud y evitas agobios innecesarios.

Un detalle que muchos pasan por alto: a veces lo más complicado es conseguir la cita en el consulado. Empezar con tiempo te da un colchón de seguridad que vale oro.

¿Puedo trabajar si viajo con un visado Schengen de turista?

La respuesta es un no rotundo y sin matices. El visado Schengen de corta duración (el famoso Tipo C) es solo para turismo, visitas a familiares, viajes de negocios concretos (como asistir a una reunión o a un congreso) o cursos de muy corta duración.

Trabajar, aunque sea de forma esporádica, con este visado es ilegal. Las consecuencias pueden ser muy graves, desde una orden de expulsión hasta la prohibición de entrada en todo el Espacio Schengen por varios años.

¿Y si me deniegan el visado? ¿Qué hago?

Que te denieguen el visado es un jarro de agua fría, pero no es el final del camino. Lo primero es mantener la calma y leer con detenimiento la carta de denegación. Ahí te explicarán por qué han rechazado tu solicitud. A partir de ese momento, tienes dos vías:

  • Recurrir la decisión: Dispones de un mes para presentar un recurso de reposición ante el mismo consulado que te lo denegó.
  • Volver a solicitarlo: Puedes empezar de nuevo todo el proceso, pero esta vez asegurándote de corregir los fallos que te señalaron.

La gran mayoría de las denegaciones vienen por fallos en la documentación, como no tener un seguro médico válido o no demostrar suficientes medios económicos. Si te centras en solucionar esos puntos, tus posibilidades de éxito la segunda vez son mucho más altas.

¿Tengo que comprar los billetes de avión antes de pedir el visado?

No, y de hecho, es mejor que no lo hagas. No te arriesgues a comprar los vuelos hasta que no tengas el visado aprobado en tu pasaporte.

Lo que sí te van a pedir en el consulado es una reserva de los vuelos de ida y vuelta. Muchas aerolíneas o agencias de viajes te permiten hacer una prereserva que se mantiene durante unos días sin pagar, o con opción de cancelación gratuita. Ese documento es justo el que necesitas presentar.

Si estás haciendo números, te puede interesar echar un vistazo a nuestro artículo sobre cuánto cuesta el visado a España, donde te desglosamos todos los gastos que debes tener en mente.


En ASISA International Students sabemos que el papeleo puede ser abrumador. Por eso, te ofrecemos un seguro médico que cumple al 100% con todos los requisitos del consulado. Te damos el certificado al momento para que puedas tachar de tu lista uno de los puntos más importantes de tu solicitud. Consigue aquí tu seguro para el visado.

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