Claro que sí, encontrar seguros de vida baratos en España es totalmente factible, sobre todo si eres joven. Puedes contratar una póliza completa por apenas 5 o 7 euros al mes, una cifra que te da una protección financiera clave sin descuadrar tu presupuesto de estudiante o expatriado.
¿Qué es de verdad un seguro de vida "barato" en España?
Cuando te instalas en España, ya sea para estudiar o para trabajar, la palabra "barato" a veces te hace arquear una ceja. Es normal asociarla con algo incompleto o de poca calidad. Pero en el sector de los seguros en España, esa idea no se corresponde con la realidad.
Un seguro de vida económico no significa que te estés llevando una protección a medias. Significa que estás contratando una póliza inteligente, ajustada como un guante a lo que de verdad necesitas en este momento de tu vida. La competencia entre aseguradoras es tan fuerte que ha hecho los precios increíblemente asequibles. El truco está en que estas pólizas no se andan con rodeos: se centran en lo que es crucial para alguien que empieza una nueva etapa lejos de su país.
La protección esencial que no te puede faltar
Un buen seguro de vida, por muy asequible que sea, se sostiene sobre dos pilares que no son negociables. Son el corazón de tu tranquilidad y la de tu familia:
- Cobertura por fallecimiento (por cualquier causa): Esta es la base de todo. Asegura que, si tú faltas, tus beneficiarios recibirán el dinero que hayas contratado. Con eso podrán cubrir deudas, gastos de repatriación o, simplemente, tener un colchón económico para seguir adelante.
- Cobertura por invalidez permanente y absoluta: Esta garantía es casi tan crucial como la primera. Si por un accidente o una enfermedad grave no puedes volver a trabajar nunca más, el capital lo recibes tú en vida. Para un estudiante o un profesional joven, tener esta red de seguridad es vital.
La filosofía es sencilla: pagas por lo que de verdad importa. Dejas fuera los extras y florituras que solo sirven para inflar el precio sin darte un valor real para tu situación actual.
Lo que cuesta de verdad estar tranquilo
Las cifras hablan por sí solas y demuestran que proteger tu futuro es más barato de lo que seguramente piensas. Por poner un ejemplo real del mercado español, una persona de 30 años que quiera asegurar un capital de 100.000 € puede encontrar primas que rondan los 60 a 80 € al año.
Esto se traduce en una cuota mensual de apenas 5 o 6,7 €. Si necesitas menos capital, como 50.000 €, las opciones bajan a unos 20-30 € al año. De hecho, la póliza más barata que se ha llegado a encontrar para este perfil fue de 23,49 € anuales. ¡Eso es menos de 2 € al mes! Puedes ver más ejemplos sobre los precios actuales de los seguros de vida en el mercado español.
Para que te hagas una idea más clara, aquí tienes una tabla con precios orientativos.
Precios orientativos de seguros de vida para un perfil de 30 años
Esta tabla muestra precios anuales y mensuales estimados de seguros de vida económicos en España, ayudándote a visualizar su bajo coste según el capital asegurado.
| Capital Asegurado | Precio Anual Estimado | Coste Mensual Aproximado |
|---|---|---|
| 50.000 € | 25 € – 40 € | 2,10 € – 3,30 € |
| 100.000 € | 60 € – 80 € | 5,00 € – 6,70 € |
| 150.000 € | 85 € – 110 € | 7,10 € – 9,20 € |
Como ves, los precios son muy manejables y te permiten asegurar un capital importante sin que tu cartera lo note demasiado.
Lo que tienes que llevarte de todo esto es que, en España, un seguro de vida "barato" no es una versión recortada de un seguro "bueno". Es una herramienta financiera optimizada, pensada para ser accesible y funcional para gente como tú, que necesita sacar el máximo partido a cada euro.
Cómo calcular el capital que necesitas sin pagar de más
Una de las preguntas del millón: ¿cuánto capital necesito contratar? Aquí es donde muchos cometen el error de pasarse de frenada y terminan pagando de más. La clave para que tu seguro de vida sea barato es ajustarlo como un guante a tu situación real, ni más ni menos.
Calcular esa cifra no es cosa de magia, sino un ejercicio de realismo. Se trata de pensar con honestidad en tus responsabilidades actuales. El objetivo es simple: si tú faltas, el seguro debe dar a los tuyos el aire que necesitan para cubrir lo importante, sin que a ti te cueste un ojo de la cara cada mes.
Primero, pongamos las deudas sobre la mesa
Lo primero es hacer un barrido de todo lo que debes. Piensa en cualquier compromiso financiero que, sin ti, se convertiría en un marrón para tu familia o para quien se encargue de tus cosas.
- Préstamos de estudios: Si estás en España con un crédito para tu máster o grado, esto es lo primero que hay que cubrir.
- Saldos de tarjetas de crédito: Esas deudas pequeñas que, si se descontrolan, pueden generar intereses muy altos.
- Préstamos personales: ¿Pediste un préstamo para el coche o para arrancar tu nueva vida aquí? Apúntalo.
Suma todo esto. El total es tu punto de partida, el mínimo indispensable que tu seguro debería cubrir para que nadie herede tus deudas.
Para que lo veas más claro, este pequeño esquema te ayuda a decidir si realmente necesitas un seguro de vida, basándote en si tienes gente a tu cargo o deudas pendientes.
Como ves, tener dependientes económicos o deudas importantes son las dos grandes señales de que un seguro de vida es una herramienta financiera más que recomendable.
Ahora, pensemos en el día a día de los tuyos
Con las deudas a cero, toca pensar en el futuro inmediato de tu familia. Si tus ingresos desaparecieran de golpe, ¿cuánto dinero necesitarían para mantenerse a flote mientras se adaptan a la nueva situación?
No se trata de reemplazar tu sueldo para siempre, sino de darles un colchón de seguridad. Un truco muy práctico es multiplicar los gastos esenciales de tu familia (alquiler, comida, facturas) por un periodo de tiempo razonable. Por ejemplo, 24 o 36 meses (dos o tres años). Eso les daría tiempo de sobra para reorganizarse sin agobios.
Un ejemplo real: Imagina que los gastos fijos de tu familia son de 1.500 € al mes. Si quieres darles un respiro de tres años, el cálculo es: 1.500 €/mes x 36 meses = 54.000 €. Este sería el capital que destinarías a su sostenimiento.
El gasto que muchos expatriados olvidan: la repatriación
Este es un detalle crucial si vives fuera de tu país. Si tu deseo es que, en caso de fallecimiento, tus restos sean trasladados a casa, tienes que incluir este coste en tu cálculo.
Una repatriación no es barata. Los costes pueden variar una barbaridad, pero es raro que bajen de los 3.000 € y pueden superar fácilmente los 6.000 € según la distancia y la logística. Investiga un poco para tener una cifra aproximada e inclúyela. Por suerte, algunas pólizas específicas para extranjeros, como las de ASISA International Students, ya incluyen esta cobertura, lo que te quita un peso de encima.
Juntando las piezas para encontrar tu cifra ideal
Vale, ahora solo tenemos que sumar todos los conceptos. La fórmula para no perderte sería esta:
Capital Total = (Total de Deudas) + (Gastos de Sostenimiento) + (Coste de Repatriación)
Vamos a verlo con dos perfiles típicos para que quede más claro:
-
Estudiante de Máster (24 años):
- Deudas (préstamo de estudios): 15.000 €
- Sostenimiento familiar: 0 € (nadie depende de él)
- Repatriación: 5.000 €
- Capital recomendado: Entre 20.000 € y 30.000 €. Una póliza muy asequible para cubrir lo esencial.
-
Familia Expatriada (35 años, con un hijo):
- Deudas (coche, tarjetas): 10.000 €
- Sostenimiento (1.500 €/mes x 36 meses): 54.000 €
- Repatriación: 6.000 €
- Capital recomendado: Entre 70.000 € y 80.000 €.
Este simple cálculo te da una cifra realista y te protege de la tentación de contratar un capital de 200.000 € "por si acaso", que dispararía la prima sin necesidad. Y recuerda, esto no está escrito en piedra: siempre puedes ajustar el capital en el futuro a medida que tu vida en España cambie.
Qué debe cubrir tu seguro (y qué puedes dejar fuera para ahorrar)
Cuando buscas un seguro de vida barato, la clave no es solo cazar la prima más baja, sino entender de verdad qué estás contratando. Piénsalo como si compraras un billete de avión: puedes añadir embarque prioritario, selección de asiento y equipaje extra, pero lo único que de verdad necesitas es que te lleve a tu destino. Aquí vamos a separar lo imprescindible de lo que solo hincha el precio.
El objetivo está claro: queremos una póliza sólida y económica, quitando todos esos extras que suenan muy bien pero que, en la práctica, no aportan un valor real a tu situación como estudiante o expatriado en España.
Las dos garantías que son innegociables
Cualquier seguro de vida que se precie, por muy asequible que sea, tiene que construirse sobre dos pilares fundamentales. Son la base de tu tranquilidad y la de tu familia.
-
Fallecimiento por cualquier causa: Esta es la esencia del seguro, la cobertura principal. Garantiza que, si tú faltas, tus beneficiarios recibirán el capital contratado. Este dinero es un salvavidas que les permitirá afrontar deudas, gastos de repatriación o, simplemente, tener un respiro económico mientras se reorganizan.
-
Invalidez permanente y absoluta: Esta garantía es casi tan crucial como la primera, sobre todo cuando eres joven. Si un accidente o una enfermedad te impiden volver a trabajar para siempre, la indemnización la recibes tú en vida. Te da un colchón financiero para adaptar tu día a día a la nueva situación sin depender de nadie.
Con estas dos coberturas tienes el núcleo de tu protección. Una póliza que las incluya ya cumple con su misión principal y te ofrece una red de seguridad muy robusta.
Los extras que suelen disparar el precio
Aquí es donde tienes que prestar atención para que tu póliza se mantenga asequible. Las aseguradoras te ofrecerán un montón de garantías adicionales que, aunque parecen atractivas, no siempre son necesarias y pueden llegar a duplicar el coste del seguro.
-
Enfermedades graves: Esta cobertura te adelanta parte del capital si te diagnostican algo serio como un cáncer o un infarto. Suena útil, pero encarece bastante la prima. Para un estudiante o expatriado, es mucho más práctico tener un buen seguro de salud que se encargue de todos los tratamientos. De hecho, si no tienes claro qué necesitas, puedes echar un vistazo a nuestra guía sobre el seguro médico completo para estudiantes internacionales en España.
-
Doble o triple capital por accidente: Esta opción multiplica el dinero a recibir si el fallecimiento o la invalidez ocurren por un accidente (a veces, especifican que sea de tráfico). Aunque el riesgo existe, estadísticamente es mucho menos probable que un fallecimiento por enfermedad. Añadir esta cobertura puede subir tu prima entre un 20% y un 40% por una situación muy, muy específica.
Un consejo práctico: Céntrate en un capital suficiente para fallecimiento e invalidez. Es mejor tener 100.000 € garantizados para cualquier causa, que tener 200.000 € que solo se pagan si ocurre un accidente de coche.
Afortunadamente, el mercado de seguros en España está muy competitivo ahora mismo. Esto obliga a las compañías a ofrecer precios más ajustados y pólizas más sencillas para captar a perfiles jóvenes e internacionales. Las previsiones apuntan a que el sector de vida crecerá un 14 % en 2025, lo que apretará aún más la competencia. Para ti, esto se traduce en una oportunidad: encontrar seguros de vida baratos con coberturas esenciales a precios realmente buenos.
Checklist para optimizar tu póliza
Antes de firmar nada, dale un último repaso a esta tabla. Así te aseguras de que pagas solo por lo que de verdad importa.
| Cobertura | ¿La necesitas? | El porqué, en pocas palabras |
|---|---|---|
| Fallecimiento por cualquier causa | SÍ (Esencial) | Es la razón de ser del seguro. Protege a tu familia pase lo que pase. |
| Invalidez permanente y absoluta | SÍ (Muy recomendable) | Te protege a ti en vida. Te da independencia económica si no puedes volver a trabajar. |
| Enfermedades graves | NO (Opcional) | Un buen seguro médico es más práctico y eficiente para cubrir los gastos sanitarios. |
| Doble capital por accidente | NO (Prescindible) | Encarece mucho la póliza por un supuesto estadísticamente poco probable. |
| Repatriación | SÍ (Según tu caso) | Si eres expatriado, es fundamental. Algunas pólizas, como las de ASISA International Students, ya lo incluyen. |
El proceso para contratar un seguro de vida siendo extranjero, paso a paso
Mucha gente piensa que contratar un seguro de vida en España siendo extranjero es un laberinto de papeleo. Nada más lejos de la realidad. Las aseguradoras que trabajan con público internacional han simplificado muchísimo los trámites, precisamente porque saben que, cuando acabas de llegar, tienes mil cosas en la cabeza.
El proceso está pensado para ser rápido y directo, permitiéndote conseguir esa tranquilidad que buscas sin quebraderos de cabeza. Básicamente, se trata de tener a mano un par de documentos y ser muy sincero en un cuestionario. Vamos a verlo fase por fase para que te quedes tranquilo.
H3: La documentación básica que te pedirán
Lo primero es reunir los papeles. Si los tienes preparados, puedes cerrar la contratación en una misma tarde. Y no te agobies si todavía no tienes toda tu documentación española en regla.
La mayoría de las compañías son flexibles y entienden perfectamente tu situación. Normalmente, esto es lo que vas a necesitar:
- Pasaporte en vigor: Será tu documento de identificación principal al principio. ¡Ojo que no esté caducado!
- Número de Identidad de Extranjero (NIE): Si ya lo tienes, genial. Si no, no pasa nada. Muchas aseguradoras, como ASISA, te permiten empezar el proceso solo con el pasaporte y que les facilites el NIE más adelante.
- Cuenta bancaria en España: La necesitarás para domiciliar los recibos del seguro. Es un requisito estándar para casi cualquier servicio en el país.
Con estos tres elementos, ya tienes casi todo el camino hecho.
H3: El cuestionario de salud: la honestidad es tu mejor aliada
Este es el punto que más respeto suele dar, pero no es un examen médico, sino un trámite de transparencia. La aseguradora te hará preguntas sobre tu salud actual, si tienes antecedentes familiares de alguna enfermedad importante y sobre tus hábitos (si fumas, si practicas deportes de riesgo, etc.).
El consejo aquí es muy simple: sé totalmente honesto. Ocultar información para intentar pagar menos es un error gravísimo. Si la compañía descubre más tarde que no declaraste una dolencia que ya tenías, podría anular la póliza en el peor momento y tus beneficiarios no recibirían ni un céntimo.
Responde con calma, sin omitir detalles. Es infinitamente mejor declarar que tienes la tensión controlada, por ejemplo, a que un problema futuro invalide toda la protección que habías contratado para tu familia.
Además, si estás buscando seguros de vida baratos, tener un buen estado de salud juega a tu favor. Las aseguradoras premian un estilo de vida saludable con primas más económicas, así que ser transparente sobre tus buenos hábitos puede incluso ahorrarte dinero.
H3: Cómo designar a tus beneficiarios sin errores
Este paso es crucial, sobre todo si tu familia vive fuera de España. El beneficiario es la persona (o personas) que recibirá el dinero del seguro si tú faltas. Tienes que identificarlos de forma que no haya lugar a dudas.
Necesitarás su nombre completo, fecha de nacimiento y qué relación tienes con ellos (cónyuge, hijo, padre…). No importa si no viven en España. Si quieres nombrar a varias personas, puedes repartir el capital en porcentajes. Por ejemplo, un 50% para tu pareja y un 25% para cada uno de tus dos hijos.
Un consejo de oro: comprueba que los nombres estén escritos exactamente igual que en sus documentos de identidad. Te ahorrarás muchos problemas burocráticos en el futuro.
H3: La comodidad de los procesos 100% online
Cuando te mudas a un nuevo país, tu tiempo vale oro. Por eso, poder hacer todo el trámite online es un verdadero alivio. Compañías como ASISA te permiten gestionarlo todo desde el ordenador o el móvil, sin pisar una oficina.
Puedes rellenar la solicitud, contestar al cuestionario de salud, firmar el contrato digitalmente y recibir la póliza en tu email al instante. Esta agilidad es fundamental, sobre todo si necesitas el seguro para un trámite de visado o residencia, porque obtienes los justificantes en minutos. De hecho, los requisitos a menudo se parecen a los de los seguros médicos; si quieres saber más, echa un vistazo a nuestra guía sobre cuánto se paga por un seguro médico en España si eres estudiante extranjero.
Para que tengas todo el proceso controlado, hemos creado una checklist que resume los pasos y la documentación clave. Es una hoja de ruta sencilla para que no se te escape nada.
Checklist para contratar tu seguro de vida sin complicaciones
| Fase del Proceso | Documentos Clave | Consejo Práctico |
|---|---|---|
| Recopilación de datos | Pasaporte, NIE (si lo tienes), cuenta bancaria. | Ten fotos o escaneos de buena calidad en tu dispositivo para subirlos fácilmente. |
| Cuestionario de salud | Tu historial médico (si lo tienes a mano). | Responde con total sinceridad. Es la base de la confianza con la aseguradora. |
| Designación de beneficiarios | Nombres completos y datos de tus seres queridos. | Revisa dos veces que los nombres estén bien escritos para evitar problemas futuros. |
| Firma y pago | Datos de tu cuenta bancaria española. | Opta por la firma digital. Es segura, rápida y te permite tener tu póliza al momento. |
Como ves, tener tu seguro de vida listo es un trámite más sencillo de lo que parece. Siguiendo estos pasos, tendrás la tranquilidad de saber que los tuyos están protegidos, sin importar dónde estén.
Trucos prácticos para ahorrar sin sacrificar protección
Encontrar una póliza a buen precio es solo el principio. La verdadera magia para optimizar tu gasto en un seguro de vida barato está en aplicar algunas estrategias inteligentes que pueden rebajar bastante la prima anual. No se trata de recortar coberturas importantes, sino de demostrarle a la aseguradora que eres un cliente de bajo riesgo.
Vamos a ver algunas tácticas muy prácticas que te darán el control para pagar lo justo por la protección que tu familia y tú necesitáis en vuestra nueva etapa en España. Son pequeños ajustes, pero el impacto en tu bolsillo se nota.
Adelanta el pago y llévate un descuento
Una de las formas más directas de ahorrar es simplemente cambiar la frecuencia con la que pagas. Aunque la cuota mensual parece más cómoda, la mayoría de las aseguradoras aplican un pequeño recargo por ese fraccionamiento.
Si optas por el pago anual, es muy habitual que te ofrezcan un descuento que puede moverse entre un 4 % y un 8 % sobre el coste total. Si tu presupuesto te lo permite, pagar toda la prima de una vez es una victoria financiera asegurada desde el minuto uno.
Piénsalo de esta manera: si tu seguro anual cuesta 120 €, pagarlo mes a mes podría salirte por 11 € (un total de 132 € al año). Al abonarlo de una vez, no solo te quedas en los 120 €, sino que incluso podrían rebajártelo a 115 €. Es un ahorro pequeño, pero constante y seguro.
Tu estilo de vida, tu mejor argumento de ahorro
Las aseguradoras calculan sus precios basándose en estadísticas de riesgo. Por eso, un estilo de vida saludable es tu mejor carta de presentación para conseguir una prima más baja. Hay dos factores que son determinantes:
-
No fumar: Este es, sin duda, el factor que más peso tiene. Una persona fumadora puede llegar a pagar hasta el doble por el mismo seguro de vida que una no fumadora. Si dejaste de fumar hace más de un año, asegúrate de indicarlo en el cuestionario, porque ya te consideran de menor riesgo.
-
Mantener un peso saludable: Tener un Índice de Masa Corporal (IMC) dentro de los rangos considerados sanos también juega a tu favor. Esto sugiere un menor riesgo de sufrir enfermedades crónicas, y eso se traduce directamente en una prima más económica.
Ser totalmente honesto sobre tus buenos hábitos en el cuestionario de salud no es solo un requisito, es tu oportunidad para pagar menos.
La unión hace el ahorro (y la fuerza)
¿Ya tienes contratado o necesitas un seguro de salud para tus trámites de visado o residencia? Agrupar varias pólizas con la misma compañía casi siempre tiene premio. Esta estrategia, que en el sector se llama "venta cruzada", es una de las favoritas de las aseguradoras para fidelizar clientes.
No dudes en preguntar si al contratar tu seguro de vida junto con el de salud, o incluso el de hogar, puedes conseguir un descuento especial. Compañías como ASISA, que tienen una gama de seguros pensada para expatriados y estudiantes, suelen ofrecer condiciones muy ventajosas a quienes centralizan su protección con ellos. La gestión se simplifica y tu bolsillo lo nota. Si te interesa saber más sobre cómo organizar tus finanzas, puede que te guste nuestro artículo sobre cómo conseguir ahorros para pagar tus estudios en España.
Usa los comparadores online con cabeza
Las herramientas de comparación online son geniales para hacerte una idea rápida del mercado, pero no te quedes con el primer precio que veas. Utilízalas como un punto de partida para identificar a las 2 o 3 aseguradoras que parecen tener las ofertas más competitivas para tu perfil.
Una vez que las tengas localizadas, ve directamente a sus páginas web o contacta con ellas. Muchas veces, las propias compañías lanzan promociones o tienen condiciones especiales que no aparecen reflejadas en los comparadores.
Con estos trucos bajo el brazo, dejas de ser un comprador pasivo para convertirte en un consumidor informado, capaz de negociar y encontrar la mejor relación protección-precio del mercado.
Resolvemos tus dudas: lo que de verdad necesitas saber sobre los seguros de vida
Al llegar al final de esta guía, es normal que aún te queden algunas preguntas en el tintero. Vamos a abordar de frente esas dudas concretas que siempre nos planteáis los estudiantes y expatriados cuando buscáis un seguro de vida económico en España.
Son esas cuestiones prácticas las que marcan la diferencia. Queremos que te vayas de aquí con todo claro, sintiéndote seguro y listo para tomar la mejor decisión para ti y los tuyos.
¿De verdad puedo contratarlo si aún no tengo el NIE?
Esta es la pregunta del millón, y la respuesta es un sí rotundo. Las aseguradoras que de verdad entienden a la comunidad internacional, como ASISA, saben perfectamente que la burocracia en España tiene sus propios ritmos.
Por eso, te facilitan las cosas permitiéndote contratar tu seguro de vida solo con tu pasaporte en vigor. Así de simple. Una vez que tengas tu Número de Identidad de Extranjero (NIE), solo tienes que avisarles para que actualicen el dato en tu póliza. Que un papel no te impida estar protegido desde el minuto uno.
Si me deniegan el visado, ¿pierdo el dinero?
Para nada. Esta es una garantía clave que ofrecen las compañías serias. Si has contratado el seguro para cumplir con los requisitos del consulado y, por lo que sea, te deniegan el visado, tienes todo el derecho a cancelar la póliza y a que te devuelvan el 100% del dinero que pagaste.
Un consejo práctico: antes de firmar, asegúrate de que esta cláusula de devolución por denegación de visado esté por escrito. Guarda siempre el comprobante del pago y, si te toca la mala suerte, la carta oficial de la denegación. Con eso, el reembolso irá sobre ruedas.
Compañías como ASISA International Students lo especifican claramente en sus condiciones, precisamente para darte esa tranquilidad que tanto se necesita en estos procesos.
¿Un seguro barato me cubre si fallezco fuera de España?
Por lo general, sí. La cobertura principal por fallecimiento de un seguro de vida contratado aquí tiene validez en casi cualquier rincón del mundo. Esto significa que si ocurriera una desgracia durante un viaje de vacaciones o visitando a tu familia en tu país, tus beneficiarios recibirían el capital asegurado.
Ahora bien, siempre hay que echarle un ojo a la letra pequeña. Algunas pólizas pueden excluir zonas geográficas muy específicas, como países en conflicto bélico. Si eres de los que viaja mucho, comprueba que tu seguro te ofrece una cobertura internacional amplia y sin sorpresas.
¿Por qué la prima de mi seguro sube cada año?
La mayoría de los seguros de vida asequibles funcionan con una modalidad llamada "prima natural renovable". En cristiano, esto significa que el precio se ajusta cada año cuando renuevas la póliza.
La razón es simple: la prima se basa en el riesgo, y este va ligado a la edad. A medida que cumplimos años, la probabilidad estadística de que ocurra el siniestro aumenta, y el precio lo refleja. Pero que no cunda el pánico: cuando eres joven (por debajo de los 40 o 45 años), estas subidas son mínimas, a veces de apenas unos pocos euros al año.
Tipos de prima, en pocas palabras:
- Prima Natural: Es la más barata al principio. Sube un poquito cada año con tu edad.
- Prima Nivelada: Pagas siempre lo mismo. Es más cara al contratarla, pero te olvidas de las subidas.
- Prima Mixta: Una mezcla de las dos anteriores, con subidas cada ciertos años.
Para gente joven, la prima natural casi siempre es la opción más inteligente y económica.
¿Y si un mes se me olvida pagar?
Un despiste lo tiene cualquiera. Si se te pasa un recibo, tu seguro no se cancela al instante. La ley española es bastante protectora en esto y obliga a las aseguradoras a darte un "periodo de gracia" de, como mínimo, un mes desde la fecha de vencimiento.
Durante ese mes, tu cobertura sigue completamente activa. La compañía te avisará del impago para que puedas solucionarlo. Si después de ese plazo no lo has regularizado, es cuando la póliza quedaría suspendida. Pero como ves, tienes margen de sobra para ponerte al día.
Proteger tu futuro y el de los tuyos en España es mucho más fácil y asequible de lo que parece. En ASISA International Students nos hemos especializado en darte soluciones claras y directas, sin papeleos interminables y pensadas para tus necesidades como estudiante o expatriado.
Contrata ahora tu seguro de vida online y gana en tranquilidad desde hoy.


