Si tienes en mente venir a estudiar a España, lo primero es tener claro qué formación te interesa —ya sea una carrera, un máster o una FP— y en qué centro te gustaría cursarla. A partir de ahí, toca investigar los requisitos de admisión, preparar la documentación para el visado de estudiante y, sobre todo, organizarte con el calendario académico español.
Primeros pasos para tu aventura académica en España
Lanzarse a la aventura de estudiar en España puede parecer un mundo al principio, pero con una buena hoja de ruta, cada paso se vuelve mucho más sencillo. No eres el único que ha pensado en ello; este país se ha convertido en un imán para estudiantes de todo el mundo, y la clave para que todo salga bien es, sin duda, la planificación.
España es mucho más que sol y buena vida. Su sistema educativo atrae cada vez a más talento internacional. De hecho, en el curso 2023-24 se batió un récord con 159.002 estudiantes internacionales en universidades presenciales, ¡un aumento del 70% en solo ocho años! Este dato, que puedes ver en detalle en esta publicación de Audiolis, demuestra que el camino está cada vez más claro para quien se pregunta cómo estudiar en España siendo extranjero.
Define tu camino académico
Antes de meterte de lleno en papeles, visados y búsqueda de piso, la primera parada es la más personal: ¿qué quieres estudiar? Las opciones son muy variadas, y cada una tiene sus propios ritmos y requisitos.
- Grados y Másteres Universitarios: Es la opción más común, ideal si buscas una formación académica sólida con un título de reconocimiento internacional.
- Formación Profesional (FP): Una alternativa con un enfoque muy práctico y con una alta demanda en el mercado laboral. Si prefieres aprender haciendo y encontrar trabajo rápido, los ciclos de Grado Medio o Superior son una apuesta segura.
- Cursos de Idiomas: Perfectos para sumergirte de lleno en la cultura española. Muchas escuelas ofrecen programas que te permiten obtener un visado de estudiante mientras aprendes o perfeccionas el español.
¿Universidad pública o privada?
Una vez que sabes qué estudiar, toca decidir dónde. La elección entre una universidad pública o una privada va mucho más allá del coste de la matrícula; es una decisión que definirá tu experiencia.
Las universidades públicas suelen tener procesos de admisión más estandarizados y tasas más económicas, pero a cambio, las notas de corte para acceder suelen ser más altas. Las privadas, por su parte, a menudo ofrecen un trato más personalizado, clases más pequeñas y procesos de admisión propios y más flexibles.
Esta tabla resume las diferencias clave que un estudiante internacional debe considerar al elegir entre una institución pública o privada en España.
Comparativa entre universidades públicas y privadas para extranjeros
| Criterio | Universidades Públicas | Universidades Privadas |
|---|---|---|
| Coste de la matrícula | Tasas más bajas, subvencionadas por el Estado. Varían por comunidad autónoma. | Cuotas significativamente más altas. Pueden ofrecer becas y financiación. |
| Proceso de Admisión | Basado en la nota de la EBAU (o su equivalente para extranjeros) y notas de corte. | Procesos propios: pruebas de acceso, entrevistas personales, expediente académico. |
| Reconocimiento | Alto prestigio nacional e internacional, especialmente en investigación. | Prestigio variable, a menudo muy conectadas con el mundo empresarial. |
| Enfoque Académico | Fuerte énfasis en la teoría, la investigación y la formación académica tradicional. | Orientadas a la práctica, la empleabilidad y con planes de estudio más flexibles. |
| Tamaño de las clases | Clases más grandes y mayor número de alumnos por profesor. | Grupos más reducidos, lo que facilita una atención más personalizada. |
| Infraestructuras | Instalaciones a menudo más antiguas, aunque con recursos de investigación potentes. | Suelen contar con instalaciones más modernas y tecnología de última generación. |
Al final, la elección es muy personal. Piensa qué valoras más: ¿un campus gigante lleno de vida o un entorno más íntimo? ¿Un enfoque de investigación pura o uno más conectado con el mundo laboral? Mi consejo es que investigues a fondo los planes de estudio, busques opiniones de antiguos alumnos y, si puedes, hagas tours virtuales de los campus.
La importancia de planificar con el calendario español
El curso académico en España arranca en septiembre y finaliza en junio. Parece que hay tiempo de sobra, pero los trámites de admisión y, sobre todo, de visado, deben empezar muchos meses antes. Subestimar los plazos es uno de los errores más frecuentes que veo.
Para evitar sorpresas, lo ideal es empezar a investigar al menos un año antes de la fecha en la que quieres empezar a estudiar. Coge un calendario y marca las fechas clave: cuándo se abren las admisiones, los plazos para homologar tu título del bachillerato y, por supuesto, las fechas límite para solicitar el visado. Una buena planificación es tu mejor aliada para que todo fluya sin estrés.
Admisión y convalidación de títulos: el laberinto burocrático
Una vez que tienes claro qué quieres estudiar y en qué rincón de España te gustaría vivir, llega el momento de enfrentarse al que, seamos sinceros, suele ser el mayor dolor de cabeza: la burocracia académica. El camino para conseguir la admisión varía muchísimo según tu país de origen y el nivel de estudios al que aspiras.
Para los estudiantes que vienen de la Unión Europea o de países con convenios especiales (como China, Noruega o Suiza), las cosas son bastante más sencillas. En la mayoría de los casos, solo necesitan tramitar una credencial de acceso a través de UNEDasiss. Este documento simplemente certifica que sus estudios de secundaria son equiparables al Bachillerato español.
Sin embargo, si vienes de fuera de la UE, la historia es diferente. El primer paso ineludible, y que no puedes saltarte bajo ningún concepto, es la homologación de tu título de Bachillerato. Este proceso no es más que el reconocimiento oficial de que tus estudios equivalen al Bachillerato español. Sin él, la puerta de la universidad de grado está cerrada.
La homologación: tu primer gran trámite
Un consejo de oro: no dejes la homologación para el final. Es un proceso que puede alargarse durante meses, así que tienes que ponerte manos a la obra con muchísima antelación. Normalmente, la gestión se hace a través del Ministerio de Educación y Formación Profesional de España o, en algunos casos, en las consejerías de educación de las comunidades autónomas.
Para que te vayas haciendo una idea, esto es lo que te van a pedir casi seguro:
- El formulario de solicitud oficial, rellenado al detalle.
- Copia compulsada de tu pasaporte o documento de identidad.
- Copia compulsada del título de Bachillerato (o el diploma equivalente de tu país).
- Copia compulsada del certificado de notas de los últimos años de secundaria.
Y aquí viene el detalle clave: todos los documentos deben llevar la Apostilla de La Haya (si tu país forma parte del convenio) para ser válidos. Además, si no están en español, necesitarás una traducción oficial realizada por un traductor jurado. Un pequeño truco es que muchas universidades te permiten matricularte "condicionalmente" presentando solo el resguardo de que has iniciado el trámite. Eso sí, para obtener el título universitario al final de la carrera, necesitarás tener la homologación definitiva.
¿Y qué es eso de las Pruebas de Competencias Específicas (PCE)?
Aquí entra en escena un actor fundamental en este proceso: UNEDasiss. Este organismo, que depende de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), es el encargado de revisar los expedientes de estudiantes internacionales y de organizar las famosas Pruebas de Competencias Específicas (PCE).
A menudo se piensa que las PCE son una especie de "selectividad para extranjeros", pero no es exactamente así. Son exámenes de asignaturas concretas que te ayudan a subir tu nota de admisión para entrar a la universidad. Piensa en ellas como un turbo para tu expediente.
Son especialmente cruciales si tu sueño es entrar en carreras con notas de corte por las nubes, como Medicina, Arquitectura o algunas ingenierías. Aunque no todas las universidades las piden, presentarte es más que recomendable para tener más posibilidades de conseguir plaza. Mi consejo es que prepares entre dos y cuatro asignaturas que puntúen alto para el grado que te interesa.
¿Y si mi objetivo es un máster o un posgrado?
Si ya tienes un título universitario y lo que buscas es especializarte con un máster o un doctorado, el proceso cambia. La buena noticia es que no tienes que homologar tu título de grado. En este caso, es la propia universidad la que se encarga de hacer una comprobación de equivalencia de nivel de formación.
Cada máster es un mundo y tiene sus propios requisitos, pero casi todos te pedirán una combinación de lo siguiente:
- Tu título universitario y tu expediente de notas (ambos legalizados y traducidos).
- Un buen currículum vitae que refleje tu trayectoria.
- Cartas de recomendación de antiguos profesores o jefes.
- Una carta de motivación explicando por qué ese máster es para ti.
- A veces, un certificado de español, como el DELE B2.
Tu expediente académico es tu mejor tarjeta de visita, sobre todo porque las plazas en los másteres públicos son pocas y muy codiciadas. Dedícale tiempo a escribir una carta de motivación que de verdad transmita tu pasión y demuestre por qué eres el candidato ideal. Si quieres profundizar en este tema, puedes consultar esta guía completa sobre los requisitos académicos de las universidades españolas para no dejarte ni un solo detalle por el camino.
Ya sea para un grado o un posgrado, la clave para sobrevivir a este proceso es la organización. Hazte un calendario con todas las fechas importantes: cuándo empezar la homologación, cuándo inscribirte a las PCE, cuándo enviar la solicitud de admisión… Tenerlo todo controlado te dará la paz mental que necesitas para no acabar agobiado.
El visado de estudiante: tu pasaporte para estudiar en España
Una vez que tienes la carta de admisión en la mano, llega el momento de enfrentarse al que suele ser el mayor obstáculo burocrático para los estudiantes no comunitarios: el visado. Puede sonar a papeleo interminable, pero si te organizas y entiendes bien cada paso, el proceso es mucho más llevadero de lo que parece.
Lo primero es saber qué tipo de visado te corresponde, ya que todo depende de cuánto tiempo vayas a estudiar.
- Visado de corta duración (Tipo C): Si tu curso, como un intensivo de verano, dura menos de 90 días, este es tu visado. Es el conocido visado Schengen, y su tramitación es bastante más ágil.
- Visado de larga duración (Tipo D): Para cualquier programa que supere los 90 días, como un grado, un máster o un curso de idiomas de un año, necesitarás este visado. Este es el que te permitirá, una vez en España, tramitar tu Tarjeta de Identidad de Extranjero (TIE).
Casi con toda seguridad, si vienes a la universidad, te tocará tramitar el visado tipo D, que es el que requiere una preparación más detallada y minuciosa.
Tu cita en el consulado español: el primer gran paso
El visado se solicita y se gestiona siempre en la embajada o consulado español de tu país de origen o donde tengas residencia legal. Es un punto clave: jamás vengas a España como turista pensando que podrás arreglar los papeles desde aquí. Ese no es el camino y solo te traerá complicaciones.
El primer reto suele ser conseguir la cita consular. La demanda es altísima, sobre todo en los meses previos al inicio del curso, así que ponte a mirar el sistema de citas online del consulado con muchísima antelación. Cuando por fin tengas tu fecha, prepárate para una pequeña entrevista donde un funcionario revisará tu expediente y te hará algunas preguntas sobre tus estudios y por qué quieres venir a España.
Hasta este punto, has recorrido un largo camino académico para conseguir tu plaza en la universidad. El siguiente diagrama lo resume muy bien.
Como ves, la admisión es la meta académica que te abre la puerta al siguiente gran reto: el administrativo.
La documentación clave para que tu visado sea un éxito
Aunque cada consulado puede tener alguna pequeña variación, hay una lista de documentos que son el esqueleto de tu solicitud. Presentarlos todos, en orden y correctamente, es fundamental para evitar que tu expediente se quede atascado o, en el peor de los casos, sea rechazado.
La checklist imprescindible para tu solicitud:
- Pasaporte en vigor: Asegúrate de que su validez cubra todo el tiempo que planeas estar en España y que tenga, como mínimo, dos páginas libres.
- Formulario de solicitud de visado nacional: Rellénalo con cuidado, sin dejar campos en blanco, y fírmalo.
- Carta de admisión: Es el documento oficial de tu universidad o centro de estudios que confirma que tienes una plaza.
- Prueba de medios económicos: Tienes que demostrar que puedes mantenerte. La cifra de referencia es el 100 % del IPREM mensual (Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples).
- Certificado de antecedentes penales: Debe ser reciente y estar legalizado o apostillado según corresponda.
- Certificado médico: Un documento estándar que confirme que no padeces ninguna enfermedad que suponga un riesgo para la salud pública.
- Seguro médico privado: Este es uno de los puntos más delicados y una causa muy común de denegación de visados. Mucho ojo aquí.
El seguro médico no es una simple formalidad; es la garantía que pide el gobierno español para asegurarse de que no supondrás una carga para su sistema sanitario. Un error al elegir la póliza puede tirar por la borda meses de esfuerzo.
El seguro tiene que cumplir unas condiciones muy estrictas: cobertura completa en toda España, sin copagos, sin carencias y con hospitalización y repatriación incluidas. La clave es contratar una póliza diseñada específicamente para estudiantes internacionales que ya contemple todos estos requisitos consulares.
El Sistema Universitario Español (SUE) ya ha superado los 1,8 millones de estudiantes en el curso 2024-25, de los cuales el 7,2 % son extranjeros. Esta cifra representa un crecimiento del 83,1 % desde 2015, lo que demuestra el enorme atractivo de España y la importancia de venir bien preparado. Para cumplir los requisitos del visado, necesitas un seguro que cubra el 100% de los gastos médicos sin que tengas que adelantar dinero, como los planes de ASISA para estudiantes desde 39,5 €/mes, que garantizan todo lo exigido por el consulado.
Si quieres profundizar, conocer bien los requisitos para conseguir la visa de estudiante en España te dará la tranquilidad de saber que estás preparando tu solicitud correctamente y sin dejar cabos sueltos.
Los trámites esenciales al llegar a España
¡Enhorabuena, ya estás en España! Has conseguido superar la montaña de papeleo para el visado y, por fin, pisas la que será tu nueva ciudad. Pero antes de lanzarte de cabeza a la vida universitaria, quedan un par de trámites que son la base para que todo lo demás vaya sobre ruedas.
Estos primeros pasos son clave para que tu aventura de cómo estudiar en España siendo extranjero sea tranquila y sin líos legales. Mi consejo es que no los dejes para el final, porque te los pedirán para cosas tan cotidianas como abrir una cuenta en el banco o firmar un contrato de alquiler de larga duración.
Tu misión prioritaria: conseguir la TIE
Nada más aterrizar con tu visado de estudiante de larga duración pegado en el pasaporte, el reloj empieza a contar: tienes un plazo de 30 días para iniciar el trámite más importante, el de tu Tarjeta de Identidad de Extranjero (TIE). Este pequeño plástico será tu documento oficial de identidad en España mientras estudies aquí.
Aunque suene intimidante, el proceso es bastante directo si llevas todo preparado. Lo primero es pedir cita previa por internet para la "Toma de Huellas" en la Oficina de Extranjería o Comisaría de Policía de tu provincia. Un truco de veterano: las citas vuelan, así que entra en la web de la sede electrónica de administraciones públicas a primera hora de la mañana, que es cuando suelen liberar nuevos huecos.
Documentación que debes llevar a tu cita:
- Modelo de solicitud EX-17: Descárgalo, rellénalo (llévate dos copias por si acaso) y fírmalo.
- Pasaporte original y una fotocopia de la página principal y la del visado.
- Una fotografía reciente de tamaño carné con el fondo blanco.
- Justificante del pago de la tasa 790 (código 012). El formulario se descarga online, se paga en casi cualquier banco y debes llevar el resguardo sellado.
- La resolución favorable de tu autorización de estancia, si la tienes a mano.
- El volante de empadronamiento, que demuestra dónde vives.
Una vez entregues los papeles y te tomen las huellas, te darán un justificante. Con ese papel, en unas semanas podrás ir a recoger tu TIE. ¡Y listo, ya serás oficialmente residente por estudios!
Aclarando la confusión: NIE vs TIE
Es súper habitual que los estudiantes que acaban de llegar se hagan un lío con estos dos conceptos, así que vamos a dejarlo claro para que no te pase a ti.
El NIE (Número de Identidad de Extranjero) es solo un número. Es tu identificador fiscal y administrativo en España, único y para siempre. Normalmente, te lo asignan al concederte el visado. La TIE (Tarjeta de Identidad de Extranjero) es la tarjeta física, el carné de plástico que lleva tu foto, tus datos y ese número (el NIE).
Para que te hagas una idea, es como el DNI español: una cosa es el número y otra la tarjeta que lo contiene. El número NIE te lo pedirán para casi todo, pero la tarjeta TIE es lo que tendrás que enseñar para identificarte.
El empadronamiento, tu llave para la vida local
El siguiente trámite en tu lista, que de hecho necesitarás antes de la cita para la TIE, es el empadronamiento. No es más que registrar tu domicilio en el ayuntamiento de la ciudad donde vives. Es un proceso gratuito, normalmente rápido y absolutamente esencial.
¿Por qué insisto tanto en esto? Porque el certificado que te dan, el "volante de empadronamiento", es un papel que te pedirán para todo:
- Sacar la TIE por primera vez o renovarla.
- Abrir una cuenta bancaria como residente.
- Inscribirte en el centro de salud de tu barrio.
- Canjear tu carné de conducir, si es tu caso.
Para empadronarte, solo tienes que pedir cita en el ayuntamiento (o en la junta de distrito que te toque) y llevar tu pasaporte y tu contrato de alquiler. Si vives con alguien, una autorización firmada por el titular de la vivienda y una fotocopia de su DNI también suele servir. En pocos minutos saldrás de allí con un papel que, aunque parezca simple, te abrirá un montón de puertas. Hazlo cuanto antes y te ahorrarás muchos dolores de cabeza.
Cómo gestionar tu dinero y adaptarte a la vida estudiantil
Una vez que dejas atrás el papeleo inicial, llega el momento de centrarse en el día a día. Estudiar en España es una inversión tremenda en tu futuro, y saber cómo manejar tu dinero es clave para disfrutar la experiencia al máximo, sin estrés y aprovechando cada euro.
La clave de todo está en la planificación. El coste de vida en España varía una barbaridad de una ciudad a otra. No es lo mismo vivir en el epicentro de Madrid o Barcelona que en ciudades universitarias con más encanto y asequibles como Granada o Salamanca, donde tu presupuesto rendirá mucho más.
Diseña un presupuesto mensual que funcione para ti
Para que no te lleves sorpresas, es fundamental que te sientes a desglosar tus gastos fijos y variables. Un presupuesto bien pensado te dará una tranquilidad enorme y te permitirá tener el control de tus finanzas desde el minuto uno.
- Matrícula universitaria: Este es el primer gran gasto, pero al menos lo conocerás con antelación. Las tasas en las universidades públicas son bastante más bajas que en las privadas, tenlo en cuenta.
- Alojamiento: Sin duda, será la partida más importante de tu presupuesto mensual. Las residencias de estudiantes son cómodas, pero compartir piso es la opción más popular y económica para la mayoría.
- Alimentación: Cocinar en casa es tu mejor aliado para ahorrar. Hacer la compra en el supermercado puede suponer entre 200 € y 300 € al mes. Comer fuera a menudo es genial, pero disparará tus gastos.
- Transporte: Casi todas las ciudades ofrecen abonos de transporte mensuales para jóvenes a precios muy reducidos. ¡Es una de las mejores ventajas de ser estudiante!
- Ocio y gastos personales: Esta parte es más flexible, pero es súper importante que reserves una cantidad para disfrutar de la vida social y cultural española, que al final es parte de la experiencia.
No veas el presupuesto como una jaula, sino como un mapa hacia la libertad. Saber exactamente cuánto puedes gastar te permite tomar mejores decisiones y disfrutar sin remordimientos de esa escapada de fin de semana o una cena con amigos.
Para que te hagas una idea más clara, hemos preparado una tabla con costes estimados.
Presupuesto mensual estimado para un estudiante en España
Esta tabla es una guía con costes medios mensuales para ayudarte a planificar tus finanzas. Como verás, la diferencia entre una ciudad grande y una mediana es considerable.
| Concepto de Gasto | Coste en Ciudad Grande (ej. Madrid/Barcelona) | Coste en Ciudad Mediana (ej. Valencia/Sevilla) |
|---|---|---|
| Alojamiento (habitación) | 450 € – 650 € | 250 € – 400 € |
| Comida y supermercado | 250 € – 350 € | 200 € – 300 € |
| Transporte público | 20 € – 30 € (abono joven) | 15 € – 25 € (abono joven) |
| Servicios (luz, agua, internet) | 40 € – 60 € (en piso compartido) | 35 € – 55 € (en piso compartido) |
| Ocio y gastos varios | 150 € – 250 € | 100 € – 200 € |
| Total Estimado Mensual | 910 € – 1.340 € | 600 € – 980 € |
Recuerda que estas cifras son orientativas. Tu estilo de vida determinará si te acercas más al rango bajo o al alto.
Consejos para encontrar alojamiento de forma segura
Buscar piso puede ser una fuente de estrés, sobre todo si lo haces desde tu país. Por desgracia, las estafas existen, así que tienes que ir con mucho cuidado. Jamás pagues una fianza o un mes de alquiler por adelantado sin haber visto el piso (aunque sea por una videollamada muy detallada) y sin tener un contrato firmado.
Apóyate en portales de confianza y desconfía de las ofertas que parezcan demasiado buenas para ser verdad. Si algo te huele raro, es mejor que sigas buscando. Una estrategia muy segura es reservar tus primeras semanas en una residencia o un hostal y, una vez en la ciudad, buscar con calma tu piso definitivo.
Para tener una visión completa de todas las posibilidades, te recomendamos echar un vistazo a esta guía sobre los tipos de alojamientos en España para estudiantes, donde se analizan las ventajas y desventajas de cada opción.
Becas y ayudas financieras para estudiantes internacionales
No tienes por qué financiarlo todo con tus ahorros. Hay un montón de oportunidades que pueden aliviar bastante la carga económica. Investigar estas ayudas es una parte fundamental del proceso de cómo estudiar en España siendo extranjero.
- Becas del Gobierno Español: A través de la AECID, el Ministerio de Asuntos Exteriores ofrece becas interesantes, sobre todo para posgrados y para estudiantes de países específicos.
- Becas de las propias universidades: Muchas instituciones, públicas y privadas, tienen sus propios programas de ayuda para atraer a estudiantes internacionales con buenos expedientes.
- Programa Erasmus+: Si ya estás estudiando en una universidad europea, este programa es tu puerta de entrada. Facilita la movilidad y te da una ayuda económica mensual.
- Becas de fundaciones privadas: Organizaciones de prestigio como la Fundación "la Caixa" o la Fundación Carolina tienen programas de becas muy competitivos para másteres y doctorados.
El secreto para conseguir una beca es la anticipación. Las convocatorias suelen abrirse casi un año antes, así que ponte a investigar los plazos y prepara tu solicitud con mimo y con tiempo de sobra.
Resolviendo las dudas del día a día: preguntas clave para estudiar en España
A lo largo de esta guía hemos cubierto los grandes pasos para venir a estudiar a España, desde elegir un programa hasta instalarte. Pero sé por experiencia que, una vez que te pones en marcha, surgen mil dudas prácticas que pueden quitarte el sueño.
Aquí he recopilado las preguntas más comunes que me hacen los estudiantes internacionales, esas que casi todo el mundo se plantea en algún momento. Vamos a hablar de temas tan importantes como trabajar, renovar tu estancia, qué hacer si te deniegan el visado o cómo traer a tu familia. Mi objetivo es darte respuestas claras y directas para que pises sobre seguro.
¿Puedo trabajar con el visado de estudiante?
Esta es la pregunta del millón, y la respuesta es sí, puedes trabajar, aunque con ciertas condiciones. Tu autorización de estancia por estudios te permite compaginar tu formación con un trabajo, ya sea por tu cuenta o para una empresa, siempre que no descuides lo principal: los estudios.
La normativa actual te permite trabajar un máximo de 30 horas a la semana. El punto clave es que el trabajo tiene que ser compatible con tus clases. Es decir, tu horario laboral no puede pisar tu horario académico.
Para que todo sea legal, la empresa que te contrate debe solicitar una autorización de trabajo en la Oficina de Extranjería correspondiente. Aunque es un trámite que gestiona el empleador, es bueno que sepas que este paso es imprescindible.
¿Cómo se renueva la autorización de estancia?
Tu Tarjeta de Identidad de Extranjero (TIE) tiene fecha de caducidad, que suele coincidir con el final del año académico. Para seguir en España de forma legal, tienes que renovarla.
Debes iniciar el proceso en los 60 días anteriores a que caduque tu TIE. También tienes un margen de 90 días después, pero te arriesgas a una pequeña sanción. Para que te aprueben la renovación, necesitarás demostrar tres cosas fundamentales:
- Has aprovechado los estudios: Tienes que probar que superaste el curso anterior y que ya te has matriculado en el siguiente. Un certificado de notas y la nueva matrícula son tus mejores aliados aquí.
- Sigues teniendo dinero suficiente: Igual que en la solicitud inicial, debes acreditar que cuentas con los medios económicos para mantenerte durante el próximo curso.
- Tienes un seguro médico válido: Necesitas un seguro médico privado sin copagos ni carencias que te cubra durante todo el nuevo periodo de estancia.
Un consejo de oro: no dejes la renovación para el último día. Reúne todos los papeles con antelación y presenta la solicitud online a través de la plataforma Mercurio. Te ahorrarás colas y agilizarás todo el proceso.
¿Y si me deniegan el visado?
Recibir una negativa es un jarro de agua fría, pero no tires la toalla. No es el final del camino. Tienes dos opciones principales.
La primera es presentar un recurso de reposición en el mismo consulado que te denegó el visado. Tienes un mes de plazo para hacerlo. En este recurso debes explicar por qué crees que se han equivocado y, si es posible, aportar nueva documentación que refuerce tu caso (por ejemplo, si te lo denegaron por fondos insuficientes y ahora puedes demostrarlos mejor).
Si el recurso tampoco funciona, la segunda opción es un recurso contencioso-administrativo ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid. Para esta vía ya sí necesitarás un abogado especializado en extranjería.
¿Puedo traer a mi familia conmigo?
Sí, es totalmente posible que tus familiares más directos (tu cónyuge o pareja de hecho y tus hijos menores o dependientes) te acompañen. Ellos deberán solicitar un visado específico como familiares de estudiante.
Para que se lo concedan, tú (como estudiante principal) tendrás que demostrar que tienes medios económicos suficientes no solo para ti, sino para toda la familia. Además, cada uno de ellos necesitará su propio seguro médico, con las mismas coberturas completas que te exigen a ti.
En ASISA International Students sabemos que tener un buen seguro médico te da una tranquilidad enorme. Por eso, nuestras pólizas están diseñadas para cumplir al 100% con los requisitos de visado y renovaciones, sin copagos ni carencias, para que tu única preocupación sea estudiar. Contrata online en minutos y recibe tu certificado al instante.


