Guía de requisitos visado estudiante españa para estudiar en España

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Conseguir un visado de estudiante para España es mucho más que rellenar formularios y acumular papeles. Es un proceso en el que tienes que demostrar, con pruebas claras y contundentes, que tu objetivo es genuino: vienes a estudiar, tienes cómo mantenerte y te comprometes a seguir las reglas del juego.

Entendiendo la lógica detrás del visado de estudiante para España

Si lo piensas bien, cada documento que te piden responde a una pregunta clave que se hace el funcionario consular. No se trata de una tarea burocrática sin sentido, sino de construir un perfil sólido y fiable. Imagina que eres tú quien tiene que decidir. ¿Qué querrías saber? Probablemente, cosas como: ¿esta persona viene realmente a formarse?, ¿puede pagarse la vida aquí sin trabajar ilegalmente o depender de ayudas públicas?, ¿volverá a su país cuando termine?

Verlo de esta manera lo cambia todo. De repente, la carta de aceptación no es solo un papel, es la prueba irrefutable de tu propósito académico. Los medios económicos no son una cifra al azar, son la garantía de que no serás una carga para el Estado. Y el seguro médico es la tranquilidad de que, pase lo que pase, tu salud estará cubierta. No estás simplemente "entregando papeles", estás construyendo un caso a tu favor.

Los 8 documentos imprescindibles para tu solicitud

Para que te hagas una idea clara desde el principio, he desglosado los requisitos fundamentales en esta tabla. Piensa en ellos como los pilares sobre los que se apoya toda tu solicitud. Si uno falla, toda la estructura se tambalea.

Aquí tienes un resumen rápido que te servirá de guía y checklist inicial.

Resumen de los documentos imprescindibles para tu visado

Una tabla que desglosa los 8 documentos clave, su propósito y un consejo práctico para cada uno, dándote una visión general rápida y efectiva.

Documento Clave Propósito Principal Consejo Práctico
Pasaporte válido Tu identificación oficial para viajar. Revisa que su validez cubra con creces toda tu estancia planeada. ¡No te lleves sustos!
Carta de aceptación Demostrar el motivo real de tu viaje: estudiar. Asegúrate de que incluye el nombre del curso, las fechas de inicio y fin, y el sello del centro.
Pruebas económicas Probar que puedes mantenerte sin problemas. La cantidad mínima exigida es el 100% del IPREM mensual vigente. Es mejor ir un poco por encima.
Seguro médico Garantizar cobertura sanitaria completa en España. Imprescindible: sin copagos, sin carencias y con repatriación. No todos los seguros valen.
Certificado médico Confirmar que no padeces enfermedades de riesgo. Debe decir textualmente que cumples con el Reglamento Sanitario Internacional de 2005.
Antecedentes penales Acreditar que no eres un riesgo para la seguridad. Necesitarás la Apostilla de La Haya y, si no está en español, una traducción jurada.
Alojamiento Mostrar que tienes un lugar donde vivir al llegar. Sirve un contrato de alquiler, una reserva de residencia o una carta de invitación oficial.
Formularios y tasas Cumplir con la parte administrativa de la solicitud. Rellena los formularios online con calma. Un simple error de tipeo puede retrasarlo todo.

Como ves, cada pieza tiene su función. Preparar todo con atención al detalle es lo que marca la diferencia entre una solicitud aprobada y una denegada.

Un contexto que no para de cambiar

El visado de estudiante se ha consolidado como una de las principales vías para que ciudadanos de fuera de la UE puedan venir a España de forma legal. De hecho, cada año llegan más de 100.000 estudiantes internacionales a cursar todo tipo de programas, desde másteres hasta cursos de idiomas.

Este enorme volumen de solicitudes ha hecho que los consulados sean cada vez más estrictos y detallistas. Se fijan mucho en la solvencia económica, en que el seguro médico cumpla a rajatabla los requisitos y en que la documentación académica sea impecable. Si quieres estar al día, puedes conocer más sobre las últimas estadísticas y normativas del visado de estudiante para entender el escenario actual.

Entender el "porqué" de cada requisito te da una ventaja brutal. No te limitas a seguir una lista de verificación, sino que presentas un expediente que transmite confianza, seriedad y una planificación impecable. Y eso, amigo mío, multiplica tus probabilidades de éxito.

La documentación obligatoria: tu pasaporte al visado de estudiante

Una vez que tienes claro el porqué de cada requisito, toca arremangarse y reunir todos los papeles. Piensa en esta fase como si estuvieras montando un caso legal a tu favor: cada documento tiene que ser impecable. No basta con tenerlos, deben tener las fechas correctas, los sellos necesarios y, si hace falta, las traducciones juradas pertinentes.

Aquí vamos a desgranar cada documento obligatorio, poniéndole la lupa a esos detalles que marcan la diferencia entre una solicitud aprobada y una que vuelve a la casilla de salida. Te sorprendería saber cuántos visados se deniegan por pequeños descuidos que son fáciles de evitar.

Este esquema resume todo el proceso en tres grandes pasos: preparar los documentos, demostrar que tienes fondos suficientes y, finalmente, presentar la solicitud.

Diagrama ilustrando el proceso de visado en 3 pasos: preparar documentos, demostrar fondos y solicitar.

Como ves, una preparación meticulosa de la documentación es la base de todo. Si este primer paso falla, el resto del proceso se tambalea.

Los documentos que construyen tu expediente

Cada papel que entregas es una pieza de un puzle que cuenta tu historia. Si falta una pieza o está en mal estado, la imagen final —la aprobación de tu visado— quedará incompleta. Vamos a verlos uno por uno.

  • Formulario de solicitud de visado nacional: Este es tu documento de presentación oficial. Rellénalo con calma, a poder ser online, sin dejarte ningún campo en blanco y repasando que no haya errores tontos. Un nombre mal escrito o una fecha equivocada pueden generar retrasos innecesarios.

  • Fotografía reciente: Tiene que ser tamaño carné, en color y con el fondo blanco. Tu cara debe verse perfectamente. Nada de sonrisas, gafas de sol o accesorios que dificulten que te identifiquen. Parece un detalle menor, pero las fotos que no cumplen los estándares biométricos son motivo de rechazo fulminante.

  • Pasaporte válido y en vigor: Es clave que tu pasaporte tenga una validez que cubra toda tu estancia planeada en España. La mayoría de los consulados exigen que le quede, como mínimo, un año de vigencia desde el momento en que lo presentas y que tenga al menos dos páginas en blanco.

La importancia de legalizar y traducir: el paso que muchos olvidan

Algunos de tus documentos más importantes necesitan pasar por un proceso de validación para que España los reconozca. Ignorar este paso es un error crítico, es como construir una casa sin cimientos.

El certificado de antecedentes penales

Este papel acredita que no tienes un historial delictivo en los países donde has vivido los últimos cinco años. Para que sea válido aquí, necesita la Apostilla de La Haya.

La apostilla es un sello que certifica la autenticidad del documento a nivel internacional. Sin ella, tu certificado de antecedentes es papel mojado para el consulado. Además, si el documento original no está en español, tendrás que acompañarlo de una traducción jurada, hecha por un traductor oficial reconocido por el Ministerio de Asuntos Exteriores de España.

Un error muy común es presentar una traducción normal y corriente o olvidarse de apostillar el documento. Para el consulado, esto es lo mismo que no haber presentado nada. Asegúrate de hacer los dos pasos: primero la apostilla y, solo después, la traducción jurada si es necesaria.

Documentación académica y personal

Igual que los antecedentes penales, otros documentos como tus títulos universitarios, el certificado de matrimonio o las partidas de nacimiento (si viajas con tu familia) también pueden necesitar la apostilla y su correspondiente traducción. Cada consulado tiene sus propias manías, así que lo mejor es que consultes su web oficial para ir sobre seguro.

Para que te sea más fácil, existen muchos documentos de interés y modelos de solicitud que te pueden servir de guía. Apoyarte en estos recursos te ahorrará mucho tiempo y más de un disgusto.

El trío de ases: los documentos que confirman tu propósito

Hay tres documentos que, juntos, son el corazón de tu solicitud: la carta de aceptación, la prueba de alojamiento y el seguro médico. Son los pilares que demuestran que realmente vienes a estudiar.

  1. Carta de aceptación del centro de estudios: No vale una simple confirmación. Tiene que especificar el nombre completo del curso, su duración exacta (con fecha de inicio y fin), el coste total de la matrícula y dejar claro que ya has pagado o asegurado tu plaza.

  2. Prueba de alojamiento: Tienes que demostrar que tienes un sitio donde vivir, como mínimo, durante el primer mes. Un contrato de alquiler, una reserva en una residencia de estudiantes o una carta de invitación oficial (que se tramita en la Policía Nacional) son las opciones más habituales.

  3. Seguro médico que cumpla los requisitos: Esto es fundamental. Necesitas un seguro que cubra toda tu estancia, sin copagos, sin carencias y que incluya la repatriación. Un seguro de viaje normal no sirve.

Dominar estos requisitos es la clave del éxito. No dejes nada al azar, revisa cada papel dos veces y asegúrate de que tu expediente esté perfecto antes de entregarlo.

Tu salud a punto: el seguro médico y el certificado que te abrirán las puertas

Vamos a hablar de uno de los puntos que más dolores de cabeza suele dar: el seguro médico. Créeme, es uno de los requisitos para el visado de estudiante en España que más confusiones y denegaciones provoca. No se trata solo de tener "un seguro", sino de demostrar al consulado que tienes cubiertas las espaldas y que no serás una carga para el sistema público si te pones enfermo. Es una prueba de que vienes a España con todo bien atado.

Un error de novato, pero muy común, es pensar que el seguro de viaje de toda la vida es suficiente. No lo es. Ese tipo de póliza está pensada para un esguince en tus vacaciones de verano, no para cubrirte durante un año entero de estudios. El consulado lo sabe de sobra y lo mirará con lupa.

Imagen comparativa: Certificado médico con sello 'sin enfermedades' no válido frente a seguro médico con cobertura completa y repatriación, aprobado.

¿Cómo es el seguro médico que sí aceptan?

Para que tu póliza pase el filtro, debe cumplir con unos criterios muy concretos, casi como si fuera un espejo de las coberturas que ofrece la sanidad pública española. Piensa en ello como una llave maestra que te da acceso a toda la sanidad privada, sin sorpresas ni letra pequeña.

Toma nota, porque esto es crucial. Las autoridades consulares te van a exigir que tu seguro incluya sí o sí lo siguiente:

  • Asistencia sanitaria completa: Desde una simple visita al médico de cabecera hasta una operación compleja o una hospitalización. Todo debe estar cubierto.
  • Cero copagos: Esto es clave. Significa que no tienes que pagar nada de tu bolsillo cada vez que vayas al médico o uses un servicio. La póliza lo cubre todo.
  • Sin carencias: Debes estar protegido desde el primer día. No valen esas pólizas que te hacen esperar meses para poder usar ciertos tratamientos.
  • Repatriación sanitaria y de restos: Aunque suene un poco crudo, es fundamental. Garantiza que, en el peor de los casos (una enfermedad muy grave o fallecimiento), los costes de tu traslado al país de origen están cubiertos.

La falta de solo una de estas cuatro condiciones es motivo de denegación automática. No hay margen para negociar; es un requisito que demuestra tu solvencia y tu capacidad de previsión.

Simplificando la búsqueda del seguro perfecto

Por suerte, no tienes que volverte loco buscando. Hay compañías que han diseñado productos específicos para cumplir al dedillo con los requisitos del visado de estudiante en España. Un ejemplo perfecto es ASISA International Students, una póliza que nació precisamente para dar respuesta a estas exigencias consulares. Contratarla te da la tranquilidad de saber que no habrá problemas por este lado.

La gran ventaja es que te quitas un montón de papeleo y dudas de encima. Puedes contratarlo online en minutos y recibir al momento toda la documentación que necesitas para tu solicitud. Y si quieres profundizar, te recomendamos echar un vistazo a nuestra guía sobre la cobertura de seguro médico para estudiantes, donde lo explicamos todo con pelos y señales.

El certificado médico: el otro papel que importa

Además del seguro, necesitas un certificado médico que acredite que estás sano como una manzana. Pero ojo, no sirve un informe cualquiera. Tiene que incluir una frase muy concreta.

El documento, que debe estar firmado por un médico colegiado, tiene que decir textualmente que «no padeces ninguna de las enfermedades que pueden tener repercusiones de salud pública graves de conformidad con lo dispuesto en el Reglamento Sanitario Internacional de 2005».

Esta frase es la fórmula mágica. Sin ella, tu certificado no vale nada para el consulado. Algunas aseguradoras especializadas, como la propia ASISA, te lo ponen muy fácil, ya que al no pedirte un cuestionario de salud previo, simplifican muchísimo la obtención de un certificado compatible.

Todo este papeleo se ha vuelto aún más importante últimamente. Las normativas se han endurecido, y ahora es más difícil conseguir y renovar los visados. Se calcula que los cambios que entraron en vigor el 20 de mayo de 2025 afectan a más de 78.984 estudiantes extranjeros, lo que obliga a presentar un expediente impecable para no llevarse una sorpresa desagradable. Por eso, cada documento cuenta más que nunca.

Cómo demostrar tu solvencia económica sin errores

Vamos a hablar de uno de los puntos más críticos de tu solicitud de visado: el dinero. Demostrar que puedes mantenerte en España durante tus estudios es un requisito no negociable para el consulado. No se trata solo de tener los fondos, sino de presentarlos de una manera que genere confianza y demuestre que tienes todo bajo control.

Piensa en ello como una garantía para las autoridades españolas. Con esta prueba, les aseguras que no necesitarás ayudas públicas ni te verás forzado a trabajar de forma irregular. Vamos a traducir el lenguaje oficial, como ese famoso "100% del IPREM", a números y pasos claros para que sepas exactamente qué hacer y evites los errores típicos que pueden tumbar una solicitud.

Documentos de solvencia económica: extracto bancario, beca, apoyo familiar y depósitos recientes.

Entendiendo el IPREM y calculando la cantidad exacta

Seguro que has leído por todas partes la palabra IPREM (Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples). En pocas palabras, es la cifra que usa el gobierno español para calcular ayudas y, en tu caso, para saber cuánto dinero necesitas para vivir al mes. Para tu visado, te piden que demuestres que tienes, como mínimo, el 100% del IPREM mensual por cada mes que dure tu estancia.

Como este índice se actualiza cada año, es vital que uses la cifra vigente. A modo de ejemplo, si el IPREM mensual actual fuera de 600 €, el cálculo sería tan sencillo como multiplicar:

  • Para una estancia de 9 meses: 600 €/mes x 9 meses = 5.400 €
  • Para un año académico completo (12 meses): 600 €/mes x 12 meses = 7.200 €

Esta es la cantidad mínima imprescindible. Mi consejo es que siempre intentes mostrar un poco más. Esto no solo cubre cualquier imprevisto, sino que proyecta una imagen de planificación y solvencia que al consulado le gusta ver.

Un consejo clave: Antes de hacer ningún cálculo, busca en Google "IPREM mensual año actual". Usar una cifra desactualizada es un despiste muy común que puede meter tu solicitud en problemas.

Para que lo tengas aún más claro, aquí tienes una tabla que te ayudará a calcular rápidamente lo que necesitas según el tiempo que vayas a estudiar.

Calcula tus medios económicos según la duración de tu estancia

Esta tabla te da una idea práctica de la cantidad mínima que deberías acreditar, usando como referencia un IPREM mensual hipotético de 600 €. Recuerda siempre sustituirlo por el valor oficial vigente.

Duración de los Estudios Cálculo (IPREM mensual x Meses) Total Mínimo a Demostrar
6 meses (un semestre) 600 € x 6 3.600 €
9 meses (curso escolar) 600 € x 9 5.400 €
12 meses (año completo) 600 € x 12 7.200 €

Como ves, es una simple multiplicación. Asegúrate de tener al menos esta cantidad disponible y bien documentada antes de empezar el proceso.

Métodos válidos para acreditar tus fondos

El consulado es flexible en cuanto a cómo demuestras tu dinero, siempre y cuando la prueba sea oficial, fiable y demuestre que los fondos son tuyos o están a tu disposición.

Las formas más habituales y seguras de hacerlo son:

  1. Extractos bancarios: Es la vía más directa y común. Deberás presentar los movimientos de tu cuenta de los últimos 3 a 6 meses. Lo que el consulado quiere ver no es un ingreso repentino, sino un saldo que se ha mantenido estable en el tiempo.
  2. Beca o ayuda financiera: Si te han concedido una beca, ¡enhorabuena! El certificado oficial que lo demuestre es una prueba de solvencia perfecta. Solo asegúrate de que el documento especifique claramente la cantidad total y por cuánto tiempo te la conceden.
  3. Apoyo de un familiar directo: Es muy frecuente que los padres o tutores financien los estudios. En este caso, necesitarás presentar una declaración jurada ante notario donde ellos se comprometen a cubrir todos tus gastos. Esta declaración debe ir acompañada de sus propias pruebas económicas (nóminas, declaración de la renta, extractos bancarios, etc.).

Errores comunes que debes evitar a toda costa

Creéme, una solicitud perfectamente preparada puede ser denegada por un error en la parte económica. Presta mucha atención a estas "banderas rojas" que los funcionarios consulares identifican al instante:

  • Grandes depósitos de última hora: Ingresar de golpe una suma importante justo antes de pedir la cita es el error más sospechoso. Genera la duda de que el dinero es prestado. Los fondos necesitan tener una cierta antigüedad.
  • Documentación incompleta o no oficial: Olvídate de las capturas de pantalla de la app del banco. Necesitas extractos oficiales, con el membrete de la entidad y, si es posible, un sello.
  • Fondos de origen poco claro: El dinero debe venir de fuentes demostrables y legítimas, como tus ahorros, tu salario o el patrimonio familiar.

Empezar a organizar esta parte con meses de antelación te salvará de muchos dolores de cabeza. Si necesitas algo de inspiración, hay recursos muy útiles que explican cómo puedes conseguir ahorros para pagar tus estudios en España y que pueden darte buenas ideas.

En definitiva, la clave aquí es ser transparente y coherente. Si demuestras que te has tomado en serio la planificación financiera de tu viaje, la solvencia económica será un pilar sólido en tu solicitud, no un motivo de angustia.

¿Y si quiero que mi familia venga conmigo?

Estudiar en España es una aventura increíble, y es normal que quieras compartirla con tu familia. Si estás pensando en traer a tu pareja o a tus hijos, ¡es totalmente posible! Eso sí, prepárate porque el proceso requiere un poco más de papeleo y una planificación muy cuidadosa.

Básicamente, lo que te pedirá el consulado es que demuestres dos cosas clave: que sois familia de verdad y que tienes dinero suficiente para mantenerlos a todos durante vuestra estancia, sin que ellos necesiten trabajar. No es que ellos tengan que pedir un visado por su cuenta; se "enganchan" al tuyo, donde tú eres el estudiante principal.

Para probar el vínculo familiar, vas a necesitar documentos oficiales. Los de siempre:

  • El certificado de matrimonio: si vienes con tu cónyuge.
  • El certificado de nacimiento de los niños: para demostrar que son tus hijos.

Ojo, y esto es muy importante: estos papeles no valen de cualquier manera. Tienen que estar legalizados, casi siempre con la Apostilla de La Haya, y si no están en español, necesitas una traducción jurada. Un fallo tonto aquí, como una legalización mal hecha, y te pueden paralizar toda la solicitud.

Demostrar que puedes mantener a tu familia

Aquí está el quid de la cuestión en las solicitudes familiares: el dinero. No es suficiente con demostrar que tienes fondos para ti solo. Tienes que añadir un extra por cada persona que te acompañe. La regla es bastante sencilla de entender:

  • Para el primer familiar (normalmente tu pareja): tienes que sumar un 75% extra del IPREM mensual.
  • Para los siguientes (tus hijos): se añade un 50% del IPREM mensual por cada uno.

Pongamos un ejemplo práctico. Imagina que el IPREM mensual es de 600 € y quieres venir un año (12 meses) con tu pareja y un hijo. La cuenta sería: 7.200 € (para ti) + 5.400 € (el 75% extra para tu pareja) + 3.600 € (el 50% extra para tu hijo). En total, necesitarías demostrar que tienes 16.200 €.

Un seguro médico para cada uno

Igual que tú necesitas un seguro médico que cumpla a rajatabla los requisitos consulares, cada miembro de tu familia también. Y tiene que ser exactamente igual: sin copagos, sin carencias y con repatriación incluida. Contratar varias pólizas por separado puede ser un lío y, a menudo, más caro.

Aquí es donde una solución integral te quita muchos dolores de cabeza. Hay compañías como ASISA International Students que tienen planes familiares pensados justo para estos casos. Cubren a toda la familia bajo una misma gestión, garantizando que todos cumplís los requisitos sin dejar ningún cabo suelto y te dan toda la documentación de una vez.

Preparar el visado para toda la familia requiere ser metódico y prestar atención a los detalles, pero si te organizas bien, los tuyos podrán acompañarte en esta etapa tan emocionante de tu vida en España.

Evitando los errores comunes que pueden tumbar tu visado

Ya tienes casi todo listo. La carpeta con los documentos pesa, pero también pesa la ilusión de empezar esta nueva etapa en España. Justo ahora, en la recta final, es cuando más atención hay que prestar a los detalles. Créeme, he visto a muchos estudiantes tropezar en el último paso por despistes que se podrían haber evitado fácilmente.

Imagina que tu solicitud es una cadena: si un solo eslabón falla, todo se viene abajo. Antes de lanzarte a pedir la cita en el consulado, vamos a hacer un repaso final juntos para que no seas tú quien se lleve la sorpresa desagradable.

Los 3 errores fatales que no puedes cometer

Más que una lista aburrida, quiero contarte algunas historias reales (con nombres cambiados, claro) para que veas lo fácil que es cometer un fallo que eche por tierra meses de trabajo.

1. El caso de Sofía y la apostilla que nunca llegó

Sofía presentó su certificado de antecedentes penales, nuevecito y sin una sola mancha. El problema fue que se le olvidó un "pequeño" detalle: la Apostilla de La Haya. Para el consulado, un documento oficial de otro país sin su apostilla es, básicamente, papel mojado. No tiene ninguna validez legal en España.

  • ¿La lección? La legalización no es un extra, es obligatoria. Asegúrate de que cualquier documento que lo necesite (antecedentes, títulos, actas de matrimonio) tenga su apostilla antes siquiera de pensar en traducirlo.

2. La historia de Carlos y el seguro "casi" perfecto

Carlos encontró un seguro médico que a primera vista parecía un chollo. Cubría casi todo, pero le faltaba una cláusula crítica: la repatriación sanitaria y de restos. Este es uno de los requisitos para el visado de estudiante en España más inflexibles que existen. Denegación automática.

  • ¿La lección? Lee la letra pequeña de tu póliza, y si no la entiendes, pregunta. Tiene que decir, palabra por palabra, que no tiene copagos, no tiene carencias y que incluye la repatriación. No des por hecho que "una cobertura completa" lo incluye todo.

3. El despiste de Ana con el dinero de última hora

Una semana antes de ir al banco a por los extractos, los padres de Ana le hicieron un ingreso grande para llegar a la cantidad mínima exigida. El consulado, al ver ese movimiento repentino, sospechó. Les pareció un "préstamo para la foto" y no una solvencia real y estable.

  • ¿La lección? La prueba de medios económicos tiene que demostrar estabilidad. Presenta extractos de los últimos 3 a 6 meses que muestren cómo el dinero ha estado ahí de forma constante, no que apareció por arte de magia justo antes de la cita.

Tu checklist final antes de ir al consulado

Considera esta lista tu último filtro, la comprobación final para dormir tranquilo la noche antes de la cita.

Checklist de revisión final

  • Pasaporte: ¿Tiene una validez que cubra toda mi estancia prevista y un poco más?
  • Documentos legales: ¿Están los certificados (penales, etc.) apostillados? ¿Tengo la traducción jurada si me la piden?
  • Seguro médico: ¿La póliza dice claramente "sin copagos", "sin carencias" e "incluye repatriación"?
  • Prueba económica: ¿Los extractos bancarios son oficiales, de los últimos meses y reflejan un saldo estable sin movimientos raros de última hora?
  • Formularios: ¿He rellenado absolutamente todo sin dejar campos en blanco y he firmado donde toca?

Si puedes marcar todas estas casillas con un "sí" rotundo, puedes respirar hondo. Has hecho tu parte del trabajo y tu solicitud está tan sólida como puede estarlo. ¡Mucha suerte

Resolviendo esas dudas de última hora sobre el visado

Por muy bien que prepares todo, es normal que en la recta final te asalten las dudas. No te preocupes, es parte del proceso. Vamos a resolver aquí algunas de las preguntas más habituales que nos llegan de estudiantes que están justo en tu misma situación.

¿Puedo trabajar con el visado de estudiante?

Sí, la respuesta es afirmativa, pero con matices importantes. La ley te permite trabajar un máximo de 30 horas a la semana, pero siempre y cuando ese trabajo no pise tus horarios de clase. El objetivo principal de tu estancia es estudiar, y la actividad laboral debe ser compatible con eso.

Ojo, no puedes empezar a trabajar en cuanto llegues. Primero necesitarás una autorización específica que se solicita ya estando en España. Así que, paso a paso.

¿Con cuánta antelación debería empezar con todo el papeleo del visado?

Aquí la clave es no dejarlo para el final. Nuestra recomendación, basada en la experiencia de cientos de estudiantes, es que inicies el trámite entre dos y tres meses antes de la fecha en la que planeas volar a España. Legalmente podrías empezar hasta seis meses antes, pero ese margen de 2-3 meses suele ser el punto dulce para conseguirlo todo sin agobios.

Intentar hacerlo todo en el último mes es jugársela demasiado. Cualquier pequeño retraso, una cita que se demora o un documento que tarda en llegar, podría hacer que no llegues a tiempo para el inicio de las clases.

Un consejo de oro: la planificación es tu mejor amiga en este proceso. A veces subestimamos lo que puede tardar algo tan "simple" como una apostilla para los antecedentes penales o que el banco te emita un certificado.

¿Y si me deniegan el visado? ¿Pierdo el dinero que pagué por el seguro?

Esta es, sin duda, una de las mayores preocupaciones, y es totalmente comprensible. La buena noticia es que, si eliges bien, no tienes nada que temer. Los seguros médicos pensados específicamente para el visado de estudiante en España ya contemplan esta posibilidad.

Compañías como ASISA International Students, por ejemplo, incluyen una cláusula de cancelación por denegación de visado. Si por lo que sea no te lo conceden, solo tienes que presentar la carta oficial del consulado y te devuelven el 100% de lo que pagaste por la póliza. Esto te quita un peso de encima y te permite cumplir con este requisito sin arriesgar tu dinero.


En ASISA International Students sabemos que cada detalle es crucial. Por eso nuestro seguro médico no solo cumple al dedillo con lo que pide el consulado, sino que además te da la tranquilidad de recuperar tu dinero si los planes se tuercen. Puedes contratarlo online en pocos minutos y recibir el certificado que necesitas al momento, sin esperas ni sorpresas. Asegura tu tranquilidad hoy mismo.

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